Los Reyes han viajado hasta Roma para asistir a dos citas importantes: su primera audiencia con el Papa León XIV, y la toma de posesión de Don Felipe VI como protocanónigo de la basílica papal de Santa María la Mayor. Doña Letizia ha hecho uso del 'privilegio del blanco' y ha estrenado un vestido confeccionado en tweed, aunque ha prescindido de la mantilla que sí llevó en mayo del año pasado cuando asistió a la misa con la que se inició el Pontificado del nuevo Papa. El denominado 'privilegio del blanco' es una distinción que permite a distintos miembros de la realeza católica usar ese color en presencia del Papa. Se trata de una concesión que otorgó la Santa Sede en agradecimiento a aquellas monarquías que se mantuvieron fieles a la Iglesia Católica, cuando otras optaron por el protestantismo. La Reina ha estrenado un vestido blanco de tweed , con manga larga, cintura entallada y falda con vuelo, de largo midi. Lo ha combinado con zapatos y bolso en tono nude, y melena suelta. En cuanto a las joyas, ha lucido los pendientes de Ansorena que estrenó en el bautizo de la Princesa Leonor. Se trata de un diseño desmontable, con un diamante redondo del que cuelgan cuatro diamantes de menor tamaño, y que terminan con una perla. Doña Letizia, al igual que hiciera su predecesora, la Reina Sofía, siempre ha optado por el color blanco para asistir al Vaticano, excepto cuando se trató del funeral del Papa Francisco, lógicamente. Para acudir a la primera misa de León XIV, la Reina eligió un vestido de Redondo Brand, que completó con una delicada mantilla elaborada por la empresa valenciana Santos Textil. En 2014, en la audiencia con el Papa Francisco, optó por un traje de chaqueta y falda, y como hoy, dejó su melena suelta. En el funeral de este último llevó un sobrio vestido negro, acompañado de mantilla y de un broche histórico: una de las joyas de pasar —las que dejó en herencia a sus sucesoras la Reina Victoria Eugenia, esposa de Alfonso XIII—. Una pieza circular de oro con una gran perla central rodeada por dos halos de diamantes, de la que cuelga una perla en talla pera.