Beatriz Trapote ha visitado el programa 'Y Ahora Sonsoles' (Antena 3) para hablar de su vida y de su profesión. La periodista, casada con Víctor Janeiro, uno de los hermanos del popular diestro Jesulín de Ubrique, ha reivindicado sobre varios aspectos que la han marcado, siendo uno de los más importantes el diagnóstico de autismo de uno de sus hijos. Lo recibió hace cuatro años y, de primeras, ella experimentó «la negación». Con el tiempo ha ido aceptándolo y abrazando esa neurodivergencia y a día de hoy trata de dar visibilidad a esta condición. Trapote ha puesto así voz a lo que viven muchas familias, en especial muchas madres, pues ha hablado desde su particular experiencia y sentimientos. «Lo primero es un duelo, porque es una maternidad que no esperabas, es algo que no ibas buscando», ha comentado con la presentadora Sonsoles Ónega. Tras asimilar lo que esa etiqueta conlleva, es momento de trabajar para que el pequeño avance y en esas están: «Ahora miro hacia atrás, en estos cuatro años, y siento orgullo, orgullo de haberlo pasado, orgullo de ver cómo mi hijo lo acepta». El pequeño tiene un diagnóstico de autismo grado 1, «un Asperger, que es como también lo llaman», pero eso no conlleva que no tengan grandes retos y desafíos, mucho trabajo por realizar y avances que han de llegar para que estos menores tengan igualdad de oportunidades. «Tenemos mucho que recorrer a día de hoy, mi hijo y personas como él tienen barreras educativas, sociales, sanitarias y laborales, porque, ¿qué pasará el día de mañana? Mis niños son pequeños pero, ¿y el día de mañana? Yo quiero que sea autónomo, pleno, feliz, y para eso es necesario que la sociedad acepte el autismo», ha sentenciado Beatriz Trapote. La periodista ha querido hablar también de la reproducción asistida, porque ella tuvo que someterse a varios procedimientos de fecundación in vitro para ser madre. «Las mujeres sentimos mucha culpabilidad, pensamos que es por nosotros, y no es justo», ha referido. Con seis negativos a sus espaldas en pruebas de embarazo, sus «tres embriones, mis tres niños». Son su motor y ha querido mandar un mensaje de ánimo a quienes estén en este tipo de proceso para conseguir ser madres y/o padres: «Si se persevera, llega». Ha comentado que es cierto que hay un «hándicap económico», pero ha aprovechado para poner el foco en la sanidad pública, que brinda oportunidades a quienes lo necesitan.