En mayo de 2024, el equipo de ' Sirat ' empezó a montar una rave real en Aragón que después continuaría por Marruecos. Dos años después, la fiesta por fin terminó en Los Ángeles, en el Dolby Theatre, aunque sin celebración. Oliver Laxe se quedó sin el Oscar a mejor película internacional. Se lo arrebató 'Valor sentimental', la cinta noruega del danés Joachim Trier. Era lo previsible, pese a que en las últimas semanas parecía que Brasil volvería a repetir el éxito del año pasado de 'Aún estoy aquí' con 'El agente secreto'. En realidad, Laxe sabía que sus opciones eran prácticamente nulas. Poco parecía importarle eso al gallego en la alfombra roja; estaba ahí simplemente de fiesta y para aplaudir a sus compañeros. Un reconocimiento, el de la nominación a la mejor película internacional, que el cineasta celebró ante el micrófono de Movistar Plus + (que tiene los derechos de la gala en España) como una «legitimación». «Me han dicho que quieren más de esta cosa bonita y especial que hago», dijo. También que tenía ganas de volver a casa para seguir creando, lo «realmente duro para un artista». Tampoco tuvieron la fortuna de subir al escenario del Teatro Dolby el equipo que lideran Amanda Villavieja, Laia Casanovas y Yasmina Praderas. A ellas, responsables del sonido de 'Sirat', en realidad no les hacía falta levantar la estatuilla para hacer historia: se habían convertido en el primer equipo íntegramente femenino en lograr la nominación a mejor sonido. Los 11.000 académicos de Hollywood prefirieron entregar el Oscar de la cateogría a ' F1: la película ' (el único de los cuatro a los que optaba el 'blockbuster' americano). Termina así el viaje de 'Sirat', un recorrido largo e intenso que tras su rodaje en 2024 se estrenó en la Sección Oficial de Cannes en mayo de 2025, donde recibió el premio del jurado. Después, pasó por los premios del cine Europeo, los Goya, festivales de medio planeta… Hasta este 15 de marzo de 2026, donde ya todo acaba. «Cuando llevas diez meses promocionando una película, tienes la cabeza vacía, vas con el piloto automático. Tengo ganas de mambo, de volver a crear», aseguró el cineasta justo antes de la gala de los Oscar. «Tengo mucho peligro para la siguiente. 'Sirat' ha sido una terapia de choque, la siguiente va a ser más terapia que choque. Pero va a ser una ceremonia, un viaje, la gente sabe que va a poder ir al cine y que no sabe qué se va a encontrar. Y eso es lo que hay que repetir a la gente», remató. Falta un mundo para entonces.