El buen tiempo tiene las horas contadas en España. Tras varios días de estabilidad y sol, las lluvias y el frío van a regresar este fin de semana a la Península, dejando unas jornadas bastante invernales . Así lo ha anunciado la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) , anticipando que las próximas horas estarán marcadas por precipitaciones y un descenso generalizado de las temperaturas. A partir de este viernes 13, la entrada de una vaguada y una masa de aire frío por el Atlántico provocará un cambio radical, con « precipitaciones persistentes en el extremo norte peninsular» y una caída térmica de hasta 10 grados en algunos puntos. También veremos posibles nevadas en cotas relativamente bajas. Esta situación inestable que, a priori, se mantendrá a lo largo de todo el sábado y parte del domingo. Será entonces cuando esta inyección de aire frío comenzará a retirarse, permitiendo una subida de las temperaturas y dejando de nuevo un escenario mucho más primaveral de cara a la próxima semana. Desde este viernes, el paso de un frente atlántico por el noroeste va a traer de vuelta las lluvias a España tras varios días de estabilidad. A priori, comenzará a últimas horas de la tarde e irá dejando «precipitaciones en el norte y noroeste a últimas horas del día», sin descartar que puedan llegar también en forma de nieve a puntos de la Cordillera Cantábrica y Pirineos. Durante este primer día de temporal, las precipitaciones quedarán relegadas al cuadrante noroeste, siendo Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco y puntos de Pirineos las zonas más afectadas. De hecho, la Aemet no descarta que en el Cantábrico se puedan registrar chubascos «localmente fuertes o persistentes. En otros puntos del oeste, los cielos también estarán nublados, aunque sin precipitaciones en principio. La situación irá inestabilizándose más de cara al sábado, cuando se espera que las precipitaciones lleguen a otros puntos del norte, así como al centro e incluso al Mediterráneo, afectando a zonas de Cataluña, la Comunidad Valenciana y Baleares. Según el organismo, los mayores acumulados «se darán en Asturias y Cantabria, así como en el nordeste de Cataluña y el archipiélago balear». No se descarta que puedan llegar acompañados de «tormentas o granizo ocasional». De cara al domingo, el temporal provocado por este frente de lluvias comenzará a amainar conforme este se retire hacia el este. A primeras horas del día todavía veremos precipitaciones importantes en la vertiente cantábrica, Pirineo occidental e islas Baleares, aunque podrían ir debilitándose con el paso de las horas. La vaguada que llega a España este viernes vendrá junto a una masa de aire frío que precipitará una caída en los termómetros. De los 20 grados que se han marcado en muchas zonas tanto el miércoles como el jueves pasaremos a un ambiente mucho más invernal, con caídas en las temperaturas máximas de casi 10 grados en puntos como León, Galicia, Salamanca o Zamora. Según advierte la Aemet, esta inyección invernal dejará de nuevo los termómetros por debajo de los 15ºC en casi toda la Península, aunque en puntos del centro como Castilla y León o incluso Madrid las máximas podrían estar más cerca de los 10ºC. Unos valores algo fríos para la época del año, a unos días de que llegue la primavera astronómica a España. El día más frío de este fin de semana será el sábado, cuando se espera que veamos también precipitaciones en forma de nieve en algunas cordilleras españolas. Desde el organismo prevén « nevadas con probables acumulados significativos en montañas de la mitad norte», donde la cota de nieve podría llegar a estar entre 600-900 metros a lo largo del día. De cara al domingo, seguiremos viendo algunas heladas en el centro peninsular y puntos del Sistema Bético. Sin embargo, se espera que durante esta jornada comiencen a recuperarse los termómetros, ascendiendo de nuevo hasta rozar los 20 grados en el sur.