Los que se han casado suelen hacer dos consideraciones de ese día. Que es uno de los más felices de sus vidas y que sucede en un abrir y cerrar de ojos. Hay, por descontado, otros elementos comunes en cualquier enlace: la música, el baile, el banquete, las flores, la algarabía, la lista de invitados y, por supuesto, el amor. Este totum revolutum no escapa a los matrimonios reales, ni siquiera los de hace siglos. No tenían vídeo de su boda Carlos V e Isabel de Portugal , de la que este 11 de marzo se cumplen 500 años. Fue oficiada en el Alcázar, con Sevilla como testigo. Ahora, la tecnología ha hecho posible una recreación que aúna dos intenciones -la pedagógica y la del divertimento- para narrarle al mundo (a los locales y a los turistas que por aquí pasan estos días) que en el corazón de esta ciudad sureña se gestó la alianza que dominó el orbe. Y con amor, insiste el videomapping creado por LetsGo (la misma empresa de Naturaleza Encendida) para celebrar esta efemérides en la que el gobierno de José Luis Sanz lleva años trabajando. Hoy era el día grande, el del aniversario de los esponsales y este espectáculo audiovisual el postre. El vídeo, eso sí, no es el largo y tedioso de las bodas tradicionales, sino que se despacha en 12 minutos. Además de los pases de este miércoles, el primero con la presencia del alcalde, habrá sesiones hasta el domingo 15 de marzo. Se estima un aforo de 2.000 personas en el entorno de la muralla y la Puerta del León del Real Alcázar , paño donde se proyecta. Puntualmente, y en medio de la noche cerrada, una voz en off con acento marcado anuncia que el destino de Europa se concentra en un boda que se va a celebrar en Sevilla, «ciudad de luz, de agua, de comercio y cultura». No es este el videomapping más vistoso de los que últimamente se han mostrado en la capital hispalense, pero para la ocasión, y exclusivamente en los pases del miércoles, se ha incorporado un acompañamiento especial con fuegos artificiales. Han sido dos fogonazos a mitad y al final de un discurso narrativo basado en fuentes históricas de referencia, entre ellas los trabajos de Juan de Mata Carriazo. Dicen sus creadores que la banda sonora es original, aunque el vals que se oye en el momento de la fiesta nupcial se asemeje mucho al número 2 de Dimitri Shostakovich y el remate de la historia a Chopin. En fin, que nos hemos quedado en la entrada de la futura esposa a Sevilla (una fecha que también tuvo su recuerdo en forma de desfile teatralizado ). «Las calles se engalanan, telas, claveles, todos saben que están a punto de ser testigos de la historia», dice la voz mientras se suceden las imágenes y las luces sobre el palacio real en uso más antiguo de Europa. Y al tiempo que se sigue sumando público, atraído por los destellos y la alocución, que se pone interesante: «Carlos ve a Isabel y ese instante lo cambia todo», porque además del poder, «aparece la emoción». «La boda en el Alcázar une dos vidas, dos casas reales, dos territorios, dos destinos. La historia avanza pero también el amor», vuelve a recordar la narradora antes de hacer un resumen que podría ser el de cualquier casamiento: «Sevilla celebra la boda, hay música, hay danzas, torneos y alegría compartida». Y los novios se ponen a bailar desnudos: «Es el triunfo de la vida». Fuegos artificiales y ¿final feliz? La respuesta está en la historia, y se puede ver y escuchar en el resto de sesiones de este videomapping que se proyecta el jueves y el domingo a las 20.30, 21, 21.30, 22, 22.30 y 22.45 horas y el viernes y sábado a las 20.15, 20.30, 21, 21.30, 22, 22.30 y 22.45 horas. Además de este espectáculo audiovisual, este miércoles se ha celebrado la recreación teatral del enlace en el Salón de Embajadores del Alcázar, a cargo de la compañía Teatro Clásico de Sevilla (los mismos que organizaron el desfile). Con una duración aproximada de 45 minutos, se ha representado con dos pases, a las 21:00 y 22:15 horas, el mismo horario en el que se podrá disfrutar este jueves. Ambas actividades son gratuitas, pero en este caso se precisa de una invitación.