«Robos en su casa, amenazas de muerte en la puerta y ratas muertas y excrementos en su patio que ella misma se ocupa de tirar, tal y como se ve en las cámaras». Así ha hablado Carlos Garayoa del caso de Felipe Gilaranz, un vecino de San Sebastián de los Reyes de 82 años que vive un auténtico infierno por una «violenta inquiokupa» que vive en la casa contigua a la suya, una propiedad que él alquiló a su amigo y a su pareja. Estos se separaron y ella, que es la mujer a la que acusa de estos delitos, se ha quedado en la vivienda: sin pagar y «haciéndole la vida imposible». El periodista lo ha contado para 'El tiempo justo' (Telecinco), un caso que no es la primera vez que sale en medios, de hecho hace un año en ABC se publicó sobre la historia de Felipe, pero que se ha querido volver a traer a los programas para dar visibilidad a historias como la de este madrileño que no sabe cómo salir de la situación. Su último paso, según ha explicado a Joaquín Prat, ha sido transmitir a su abogado que le condona la deuda, «alrededor de 60.000 euros», con la condición de que abandone ya la casa. «No puedo seguir viviendo así, con miedo, no puedo salir la calle porque tengo una discapacidad por movilidad desde hace diez años y cada vez estoy mejor», ha dicho ante las cámaras. Es por eso que, cuando tiene que sacar a su perro, los vecinos lo acompañan porque ella lo ataca y acosa. Se han comprobado las imágenes grabadas por las cámaras de la zona y así se registra: le tira ratas muertas, excrementos y le roba cosas que tiene en el patio. Y es que, como se apunta, es el inmueble contiguo al suyo por lo que las coacciones son ya «insoportables». «Mi abogado le ha dicho que debe irse, un mes de moratoria para salir, pero no hay manera», ha sentenciado este afectado por inquiokupacion en Madrid. Durante la conexión en directo con Joaquín Prat, el reportero ha referido que la okupa de la casa de Felipe ha llamado a la policía para alertar de su presencia. Han llegado los agentes y les han tomado declaración y les han pedido la identificación. «Son cuatro años y de verdad esto es imposible», ha comentado con los seis profesionales que se han personado en su domicilio. Los vecinos que han acompañado a este señor para la entrevista por televisión han referido que ellos también se están viendo afectados por la situación y han presentado quejas y denuncias para tratar de dar respuesta a lo que sucede. «No hay manera y esto no es vivir», ha sentenciado Felipe Gilaranz.