La ofensiva militar lanzada este sábado por Estados Unidos e Israel contra Irán supuso un punto de inflexión en la geopolítica reciente. Washington la ha bautizado 'Operación Furia Épica' e Israel, 'Operación Rugido del León', pero ambos países han actuado juntos por primera vez con el objetivo común de derrocar al régimen iraní. A diferencia del ataque selectivo de hace ocho meses , centrado en instalaciones nucleares, esta operación ha golpeado infraestructuras y ciudades enteras para provocar una crisis interna en Teherán. Por su parte, Francia, Reino Unido y Alemania anunciaron haberse sumado a la ofensiva de Estados Unidos e Israel tras los bombardeos «indiscriminados y desproporcionados» del régimen iraní sobre países del Golfo. En un comunicado conjunto, advertían de que «las acciones irresponsables de Irán han atacado a aliados cercanos y ponen en peligro a nuestro personal militar y a nuestros civiles en toda la región». Por ello, las tres potencias aseguraron que darán «todos los pasos necesarios» y que «adoptaremos las medidas necesarias para defender nuestros intereses», trabajando «conjuntamente con Estados Unidos y con los aliados de la región». Pese a la implicación de estos tres países, el periodista Carlos Herrera afirmó que Europa y España no juegan un papel determinante en la actual crisis: «No estamos, y desde luego no se nos espera en ningún centro de decisión. Trump no trata con Europa». Centrándose en España, el director de 'Herrera en Cope' apuntó directamente al presidente del Ejecutivo, Pedro Sánchez, comentando que «es más previsible que el mecanismo de un chupete». En general, criticó lo que denomina «izquierda caviar». «Se pasan la vida haciéndose los feministas, 'gay friendly' y todo eso, pero en cuanto ven que descabezan al régimen más opresor para mujeres y homosexuales son incapaces de alegrarse. Se enfadan muchísimo porque el antiamericanismo les puede», denunció. El acontecimiento ha tenido un enorme impacto internacional y numerosas figuras han mostrado su preocupación por las consecuencias que puede tener. Según Herrera, el escenario permanece abierto, aunque no augura un buen futuro a Irán. «Irán, de momento, ha comenzado a atacar intereses occidentales en la zona. No sabemos por cuánto tiempo, porque la inmensa mayoría de sus misiles son interceptados y la capacidad destructiva que tiene Irán es muy limitada», planteó. «Ahora, el régimen puede enrocarse en la violencia, puede caer por presión popular o puede volver a negociar con Trump», añadió. Asimismo, avisó sobre lo que puede ocurrir en el mercado energético: «Los barriles de petróleo suben, que es lo mínimo que puede pasar después de que hayamos asistido a un escenario de guerra abierta en Oriente Próximo, con misiles volando en todas direcciones», señaló el comunicador. De hecho, afirmó que le repunte ya era visible, pues el Brent y el Texas registraron fuertes subidas en un contexto de máxima tensión en el estrecho de Ormuz, punto clave por el que transita cerca del 20% del petróleo mundial. Además, Herrera advirtió de que la inseguridad en la zona puede agravar aún más la situación si las aseguradoras limitan el tráfico marítimo: «No es que lo controlen directamente los iraníes, pero ahora la inseguridad que da pasar por allí hace que muchas aseguradoras digan a los barcos: 'Escúchame, ni se te ocurra meterte por ahí'». El periodista señaló que las razones del líder israelí, Netanyahu, para atacar estaban claras: «Después de los atentados de octubre de 2023, lanzó una estrategia de castigo a Irán: primero Hizbulá, Hamás, en fin, las milicias de Siria, y luego contra el régimen que ha financiado a todas ellas». Sobre las razones del presidente estadounidense, Donald Trump, en cambio, hay más incertidumbre: «¿Y por qué lo hace Trump? Pues no sé, pero Israel le ha convencido». Mencionó algunas hipótesis, como la popularidad interna, el precedente de Venezuela o incluso la presión política. También la debilidad interna de Irán tras la represión de protestas masivas. Otra posible causa, destacó, es la desconfianza sobre el programa nuclear iraní. En este sentido, señaló que «Irán ahora mismo no era una amenaza para Estados Unidos. No, porque venían negociando desde hacía semanas para garantizar el desmantelamiento del programa nuclear iraní». Sin embargo, añadió, «como han mentido siempre los iraníes en el programa nuclear, siempre con la cantidad de uranio que están enriqueciendo, que no pega para cuestiones civiles de energía, sino para un programa militar nuclear, pues definitivamente Trump, ante la negativa de los iraníes de aceptar condiciones de Estados Unidos, ha entrado o se ha involucrado con Israel en esta pelea».