La vida útil promedio de una lavadora es de 8 a 12 años, aunque algunos modelos de gama alta pueden durar más de 15. Nosotros podemos alargar un poco más el uso de esta máquina si la mantenemos limpia y en buenas condiciones de entorno. La goma, las tuberías de toma de agua, el peso que le ponemos encima... Son varios los gestos que podemos realizar para hacer que nuestra lavadora dure algunos años más. Este cuidado conseguirá, además, que el electrodoméstico siga consiguiendo una ropa limpia y desinfectada sin errores. La alternativa es dejar que el polvo y el moho se acumulen y manchen la colada. No suena muy agradable. El consejo de una experta para limpiar la lavadora es realizar una limpieza profunda de vez en cuando, atendiendo a aquellas zonas y daños que a diario ignoramos. Begoña Pérez es publicista y también crea contenido en las redes sociales sobre temas de orden y limpieza del hogar. Es conocida en las redes sociales como La Ordenatriz por su actitud. Su firmeza ha sido necesaria y efectiva para educar a sus 7 hijos. Dedica un vídeo a la lavadora, la gran ayuda doméstica en la tarea de la colada. «Hoy, limpieza en profundidad de la lavadora», empieza. Uno a uno, irá limpiando cada rincón de la forma correcta. «Empezamos con el cajetín del detergente, pulsa esta pestaña para poder sacarlo», enseña, «también por detrás, mira cómo está». Ella utiliza un estropajo común y frota en cada zona hasta que desaparecen los restos de detergente y de moho. Insiste en limpiar también por dentro, en el hueco vacío que deja el cajetín del detergente al sacarlo. «Ahora toca el interior del cajetín, ayúdate de un cepillo si no llegas con la mano», señala. «Se empieza a ver mejor, vamos a por la goma. Tenemos que quitar este moho». El moho en la goma de la lavadora aparece principalmente por la falta de ventilación en los pliegues del sello tras los lavados. Este ambiente oscuro y húmedo favorece el crecimiento de hongos. Para evitarlo, es crucial dejar la puerta abierta tras cada uso y limpiar la goma con frecuencia. «En lejía sin diluir, empapamos unos trapos viejos, hay que meter los trapos en toda la goma, presionando para que la lejía toque el moho. Pasadas 12 horas, retiramos arrastrando la suciedad». Este truco para quitar el moho de la goma de la lavadora lleva unas horas y promete un resultado de fábrica. El siguiente foco de La Ordenatriz es el filtro. Aquí aplica jabón y agua y, de nuevo, trapos viejos para no estropear otros de mejor calidad: «Y ahora toca el filtro, pon trapos o un barreño para recoger el agua. Limpiamos bien el tapón y no te olvides del interior». Recomienda no saltarse «el tambor y todos los conductos interiores», en los que aplica «200 ml de lejía directamente en el tambor con los trapos y 100 ml más para el cajetín del detergente y un programa largo a 60 grados». Termina el proceso con «un programa corto en vacío», para aclarar la lejía en la máquina antes de volver a usar la lavadora con normalidad.