Fue uno de los rostros con mayor exposición mediática durante los peores momentos de la crisis sanitarias derivada de la Covid-19 y prueba de ello, que seis años después siga generando una gran expectación allá donde va. El director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, Fernando Simón , ha ofrecido una conferencia en la Universitat de Valencia , donde ha respondido a la pregunta de si estamos mejor preparados ante la llegada de una pandemia. Para el epidemiólogo, según ha explicado en su ponencia 'La salud pública tras la pandemia en España, la UE y global', el contexto actual del sistema sanitario presenta «luces y sombras». Entre las primeras se encuentran, por ejemplo, los mecanismos de protección alimentaria existentes –claves en la lucha contra la dinámica reproductiva de la enfermedad provocada por virus o patógenos–; el control sobre los brotes para evitar que se conviertan en un riesgo de epidemia o pandemia; una mayor atención sobre el impacto en la salud mental; y una mejor comunicación técnica y política de la crisis. En las sombras, el cambio evidente del orden natural provocado por factores, como el crecimiento demográfico exponencial, habiendo aumentado la población mundial en más de 2.000 millones de habitantes en 40 años (en 2025, habitaban el planeta más de 8.500 millones de personas); lo que lleva al incremento del comercio, los desplazamientos en avión y el movimiento de todo tipo de productos, fomentando así el riesgo de propagación de enfermedades de unos países a otros; el cambio climático; o el sistema sanitario que, en el caso español, de acuerdo con Simón, «es sostenible pero hay que repensarlo». «La población vulnerable, de riesgo, es mucho mayor que hace años –ya no mueren tantos niños y las personas mayores viven más años–, por lo tanto, es necesario repensar el sistema para que dé cobertura a la atención pediátrica y geriátrica», ha evidenciado Simón. Respecto a la situación derivada de la Covid-19, el epidemiólogo ha recordado que fueron más de siete millones las muertes notificadas. No obstante, ha afirmado que «nunca podremos conocer la cifra real: se estima que podría ser el doble, pero también el triple, y los siete millones podrían ser 14 o 21». Esta pandemia dejó patente a su vez las desigualdades en el mundo. La vacuna, vital en el proceso de inmunización, no llegó a todos por igual. Según ha explicado Fernando Simón, unos países vacunaron a más del 90 % de su población, mientras otros lo hicieron a menos del 20%, situándose la media mundial en un 35%. En España, la vacunación ha llegado al 80 % de la población. Como consecuencia, tuvieron lugar muertes por otras razones, como enfermedades cardiovasculares y cáncer, ante la presión sobre el sistema sanitario durante la covid. Con este panorama, Simón ha avanzado los riesgos más importantes a los que se enfrenta la sociedad que son dos: la gripe , que tiene múltiples variantes y es combatible aunque el virus H51 ya afecta a 15 especies de mamíferos y a muchas más aves –la vigilancia se sitúa ante una mutación que hiciera posible la transmisión entre mamífero y humano–; y el virus Nipah , conocido desde 1990 y que por ahora, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), «no es ningún problema». ¿Pero por qué estamos realmente más preparados? Simón ha reconocido que un país nunca podrá estar «preparado al cien por cien porque tendría que destinar todos sus recursos al sector sanitario y esto no se puede producir». En cambio, en España ya existe una Red Estatal de Vigilancia en Salud Pública, está en proceso la culminación de una Agencia Estatal de Salud Pública, y un plan general, seguido de planes específicos, que requiere de un Real Decreto para su ejecución. En Europa, se encuentra el plan HERA que, entre otros aspectos, contempla el impulso de la financiación de la investigación y el desarrollo; y las Naciones Unidas ya han acuñado el concepto «emergencia pandémica». A juicio del director del Centro de Coordinación de Alertes y Emergencias Sanitarias de España, «solo nos falta superar un reto para conseguir la 'salud global': integrar un único sistema sanitario con la atención temprana, los hospitales y la salud pública, y alinearlo con todos los sectores y todos los estados».