La denuncia por violación presentada contra el exdirector adjunto operativo (DAO), José Antonio González, ha removido los cimientos del Ministerio del Interior y del Gobierno. Como informa ABC, el caso ha provocado estupor, pero también fuertes tensiones internas, conscientes del daño reputacional que ha provocado. Más allá de la investigación y del delito del que se acusa al exDAO, todas las miradas se han situado sobre el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska ya que González era un hombre de su absoluta confianza para él. El Gobierno no ha movido ficha de momento y cuando se ha expresado lo ha hecho para transmitir la «total confianza» de la que todavía goza. Para Moncloa, Marlaska actuó con rapidez «cuando conoció la querella», pero destacan que «no es comparable» a otros casos a pesar de la gravedad del mismo porque que afecta a un funcionario. Carlos Herrera en su monólogo en 'Herrera en COPE' también ha analizado lo que ha ocurrido en las últimas horas alrededor de este caso. El periodista, a pesar de la reacción de Moncloa, ha señalado directamente al Ministerio del Interior. Herrera señala que esto va más allá de un caso de corrupción. «El presidente del Gobierno no está abrumado», explica. Además ha criticado que se «blinde otra vez» al Ministro con las declaraciones que llegaron el miércoles desde Moncloa. «Pero estamos ante un escándalo político. Ayer se pudo comprobar en la sesión de control en el Congreso, una de las más broncas que se recuerdan: pateos, aplausos, abucheos, amenazas… un espectáculo», insiste Herrera, que recuerda que Marlaska y Puente son los dos ministros más reprobados del Gobierno. A la sesión «Marlaska llegó con un solo objetivo: desmentir que él hubiera tenido o supiera nada, que hubiera tenido la más mínima información de los hechos», pero no presentó su dimisión. Es otra de las cosas que afea Carlos Herrera en su análisis, que «no dimite nadie por nada». También es reseñable para el periodista que la denuncia se presentara directamente en sede judicial «porque la denunciante no se fiaba» ya que, por ejemplo, el segundo del DAO «llamó a la víctima ofreciéndole el destino que quisiera» y fue premiado. Sobre Sánchez, Herrera afirma que «ha liquidado el concepto de responsabilidad política» y «los errores, los fracasos, los desórdenes siempre son culpa de la derecha». Sobre Marlaska, señala que «es responsable de haber escogido a José Ángel González, de haber retorcido un reglamento durante la pandemia para prolongar el mandato del DAO y responable del bochorno nacional e internacional y de la humillación de los 70.000 agentes del cuerpo».