José y Juan Salazar pertenecen a una estirpe de artistas que lleva más de 50 años encima de los escenarios. Sus hermanas, Toñi y Encarna son las Azúcar Moreno. Ellos arrancaron su andadura en 1973 bautizados como Los Chunguitos, un pequeño homenaje al apodo familiar de su infancia. Tras la muerte de su hermano Enrique, se unió al popular trío musical su primo, Manuel Fernández Salazar. Pero en 2021 decidieron emprender caminos separados. Cinco años después, sin embargo, empiezan una nueva etapa de nuevo juntos. Y es por eso que este martes 17 de febrero regresaron a 'El Hormiguero'. Los Chunguitos se encuentran a punto de iniciar la gira 'El reencuentro 50+1' en la Plaza de Toros de Las Ventas y ya han colgado el cartel de 'no hay entradas'. Aunque es solo el punto de partida de un 'tour' donde pretenden celebrar más de cinco décadas de trayectoria en la música. «Habéis hecho un Andy y Lucas al revés», bromeó Pablo Motos, interesado en conocer cómo surgió el reencuentro. «Fue idea del hijo de José», explicó Manuel. Él lo propuso, y consideraron que era el momento de volver de juntarse los tres, disfrutar de nuevo de su música y e interpretar otra vez para el público algunos de sus temas mas míticos, como 'Dame veneno', 'Me quedo contigo' o 'Ay qué dolor’. «Va a ser una locura. Todo el mundo se sabe vuestras canciones», señaló el presentador. Los Chunguitos prometieron en ‘El Hormiguero’ que no faltará ningún tema de los que se sabe España entera. De hecho, la mismísima Rosalía versionó ‘Me quedo contigo’ en la gala de los Goya 2019, una actuación que ya es historia de los premios del cine español. «Me encantó, lo hizo muy bien. Le dio un rollo… Parecía góspel», comentó Juan. Además, desvelaron en primicia en el ‘show’ de las hormigas que es muy posible que la graben como bachata. «Y si la hacemos será con un personaje muy conocido que se llama Juan Magán», agregaron. Más adelante, Motos repasó con Los Chunguitos la historia de un éxito construido desde cero. Durante la infancia vivieron hacinados en una chabola en el Puente de Vallecas. «Cabíamos cuatro y éramos once. No teníamos ni agua, nada… Pasamos mucha hambre, y dormíamos en una jerga en el suelo». Para ganarse el pan, deambulaban por las calles con su padre cantando. Hasta que tuvieron un golpe de suerte. «Yo limpiaba zapatos, tenía 13 años», empezó narrando Juan. Un señor le pidió que cantara un fandango y como recompensa le dio 5.000 pesetas de la época. Sin embargo, la cosa no quedó ahí. Después le pidió que le enseñara dónde vivía. Y al ver la chabola, «saca un talonario y me dio un cheque de 300.000 pesetas». Gracias a la generosidad de esa persona, pudieron construir una casa enorme y equiparla en condiciones, pues no tenían ni camas. A la fama saltaron años después, a mediados de los 70. Ramón Arcusa, del Dúo Dinámico, se los encontró cantando por locales de Madrid y los animó a meterse con él en un estudio de grabación. De ahí salió ‘Me sabe a humo’, «un bombazo mundialmente».