La tecnología actual permite medir el sueño más allá de las horas. Los relojes inteligentes o las pulseras biométricas recogen información sobre la profuncidad del sueño, la calidad de éste y hasta permiten despertarte cuando mejor preparado está tu cuerpo. Es común encontrar a personas que recurran a estas herramientas y otras más tradicionales para buscar un mejor descanso . El dormir -junto al comer- es un gran gusto y necesidad para todos nosotros y, como tal, queremos cuidarlo lo mejor que podamos. Juan Antonio Madrid está de acuerdo con estas intenciones: querer dormir mejor es una buena intención. Él es catedrático en Fisiología en la Universidad de Murcia y fundador del Laboratorio de cronobiología y sueño . En una entrevista reciente preguntan al experto sobre cómo es el sueño ideal para la salud. «Tenemos que dormir todos 8 o 9 horas como nos dicen. Hay personas que pueden dormir 4 o 5 horas», le plantean. Su respuesta es firme y pasa por eliminar una de las grandes creencias que se tienen sobre la salud del sueño. «Primero, eliminaría esa idea de las 8 horas . Creo que por mucho que insistamos, nos quedamos cortos» , declara. Reconoce que hay un grupo de personas que miden las horas que duermen y que intentan seguir un horario que no les favorece, aunque así lo crean ellos. «Hay una enorme cantidad de personas que van con el reloj, midiéndose su sueño y no hay peor elemento para dormir mal que la preocupación de no querer dormir mal». Esta preocupación les hace irse «a dormir antes y no se duermen, quieren seguir más tiempo en la cama y el sueño no llega», generando un bucle hormonal y emocional que perjudica el descanso. «El sueño ideal es aquel en el que tú durante el día tienes energía, no estás especialmente irascible, manejas bien tu memoria, no necesitas tomar cuatro cafés para llegar al mediodía» , añade. «Yo durante el día, si he dormido bien, soy la mejor persona que podría ser . El 100% de de mi personalidad está funcionando. Si he dormido mal, quedo en el 90, en el 80 o en el 70», aclara. La importancia no está en el número de horas sino en la calidad: «Pero yo sé que hay personas que con 6 horas tienen un sueño profundo y es un sueño de una calidad magnífica» , reconoce el experto.