Donald Trump ha anunciado este viernes que visitará Venezuela , en medio de la intensificación de la cooperación con la actual presidenta del país, la chavista Delcy Rodríguez. «Voy ha hacer una visita a Venezuela», ha respondido el presidente de EE.UU. a preguntas de la prensa sobre un eventual viaje al país sudamericano. «No lo hemos decidido» , se ha limitado a decir sobre cuándo podría producirse la visita, de la que Trump no ha dado ningún otro detalle. El multimillonario neoyorquino ha hecho estas declaraciones justo antes de volar hacia la base militar de Fort Bragg, en Carolina del Norte. Ha viajado con la primera dama, Melania Trump, y allí tenía previsto mantener encuentros con algunos de los efectivos y sus familias. De forma específica, con miembros del Ejército que fueron claves en la actual situación en Venezuela : miembros de las fuerzas especiales que ejecutaron la operación de captura de Nicolás Maduro. La base de Fort Bragg es donde tiene su sede la Delta Force, el grupo militar de élite que apresó de forma sorprendente y espectacular al dictador venezolano en su refugio en Caracas y lo sacó del país en helicóptero. Maduro está ahora en una cárcel de Brooklyn, en Nueva York, donde ha sido imputado por cargos por narcotráfico y donde espera a que sea sometido a juicio. El eventual viaje de Trump al país caribeño sería un viaje histórico . Ningún presidente de EE.UU. ha pisado suelo venezolano en casi tres décadas. El último fue Bill Clinton en octubre de 1997, en la parte final de su segundo mandato, cuando visitó al entonces presidente Rafael Caldera como parte de una gira por el continente americano. El ascenso al poder de Hugo Chávez poco después, en febrero de 1999, supuso un cambio rotundo en las relaciones de Venezuela con la primera potencia mundial. El deterioro de las relaciones entre ambos países se profundizó con la toma del poder por parte de Maduro. Los fraudes electorales y abusos contra la oposición política orquestados por el presidente del país hasta su captura el pasado 3 de enero acabaron con una ruptura total de relaciones, imposición de sanciones y con el cierre de la embajada estadounidense en Caracas. Trump mantiene ahora que la relación con la sucesora de Maduro, Rodríguez, es excelente , lo que ha abierto la puerta a una recuperación de la representación diplomática en el país -ya se han producido visitas diplomáticas para explorar la reapertura de la embajada- y al viaje del que ha hablado este viernes. En la víspera, Trump se felicitó por unas nuevas relaciones con Venezuela que son, «por decirlo de una manera suave, extraordinarias» e insistió: « Nos estamos entendiendo muy bien con la presidenta Delcy Rodríguez».