Tras un año de precios disparados, en el que el IPC en España avanzó casi un punto por encima de la media de la eurozona y de ese 2% que el Banco Central Europeo (BCE) considera recomendable, 2026 arranca de forma algo más halagüeña, incluso mejor de lo que el Instituto Nacional de Estadística (INE) había previsto inicialmente. Según datos definitivos publicados hoy por el organismo público, la inflación en enero aumentó un 2,3% con respecto al mismo mes del año pasado, una cifra que está una décima por debajo de la primera lectura de Estadística y que supone el mayor descenso desde el pasado mes de marzo. Sin embargo, una vez más el dato está directamente relacionado con los precios de la energía, que según el INE fueron los que tiraron a la baja de los precios. Concretamente, la electricidad, que aunque se encareció un 3,7% interanual, lo hizo mucho menos que en enero de 2025 (+20,5%), y los combustibles, que se abarataron un 6,7%. La moderación inflacionaria de enero, por tanto, está muy relacionada con la volatilidad propia del coste energético, y esto se hace evidente si se toma el IPC subyacente, un indicador que ofrece una visión más estructural de los precios al eliminar del análisis los elementos más disruptivos -alimentos no elaborados y energía-. El caso es que el mes pasado, la inflación subyacente se volvió a situar en el 2,6% interanual por tercer mes consecutivo, confirmando que este índice parece haber tomado el camino inverso al IPC general. A su vez, este encarecimiento 'estructural' se explica en buena medida por el avance de la cesta de la compra, hecho que resulta problemático ya que es una partida de gasto ineludible, que afecta especialmente a familias y clases trabajadoras. En el primer mes del año los alimentos se encarecieron un 3%, cifra que no parece excesiva pero que, si se suma a los aumentos de los últimos años, arroja un alza de más del 37% para el último lustro . Dentro de este grupo, algunos productos presentan resultados sensacionales: los huevos, con un avance del 30% en los últimos doce meses, la carne (+6,5%), yogures (+3,8%), frutas tropicales (+11,8%), cítricos (+6,8%), frutos secos (+8,1%), postres y bebidas a base de leche (+5,5%), hortalizas (+12%), chocolate (+9,5%), café (+13%)..., la lista sigue.