Nueva bronca en los aledaños de la Cubierta de Leganés , esta vez con un grave ataque incluido a los agentes de la Policía personados. Todo comenzó a eso de las 5 de la madrugada de ayer, cuando varios testigos llamaron al 021 para alertar de una pelea entre varios asiduos al enclave y los porteros de uno de los bares del recinto. Hasta aquí, un incidente más en una de las zonas más conflictivas de la localidad, de no ser porque la situación no tardó en pasar a mayores después de que parte de los alborotadores la emprendiese a golpes con los funcionarios desplazados. El resultado, cuatro policías nacionales heridos por diversas contusiones, uno de ellos con una fractura de un dedo; y un quinto, en este caso del Cuerpo Local, aquejado de una brecha en la cabeza. Fueron, precisamente, cinco unidades las que acudieron a un aviso que, a tenor de la violenta embestida, bien pudo costar una desgracia. En la secuencia que acompaña a esta información se observa a un grupo de agentes frente a la entrada de la discoteca La Cantera, justo en el momento en el que un sujeto, con el torso desnudo y tomando toda la carrerilla posible, arroja un enorme bordillo arrancado de la acera contra ellos. El autor, de origen colombiano, es reducido de inmediato, mientras que otros de los actuantes hacen lo propio con un segundo varón que trata de entorpecer la detención. En total, cinco personas terminaron arrestadas, acusadas de desórdenes públicos, riña tumultuaria, lesiones y atentado contra la autoridad. Se trata de cuatro colombianos y un español con edades comprendidas entre los 29 y los 34 años. Los primeros indicios descartan cualquier motivación relacionada con bandas y achacan el enfrentamiento al consumo de alcohol y drogas y al conflictivo ocio nocturno que asuela esta zona de Leganés. Antaño una fastuosa plaza de toros con techo plegable y vocación de espacios multiusos, la Cubierta de Leganés languidece desde hace años por los estallidos de violencia allí vividos. En 2024, la Junta de Gobierno Local aprobó la adjudicación del contrato para instalar un sistema de vigilancia en los exteriores del viejo coso, compuesto por ocho cámaras bullet y una cámara hemisférica. Hace un año y medio fueron activadas. La concejal de Seguridad Ciudadana señaló entonces que era necesario subsanar las carencias de videovigilancia en algunos puntos de la localidad, como el entorno de La Cubierta, «una zona de ocio nocturno donde se concentra el mayor número de infracciones e incidencias, y que en ocasiones genera conflictos y molestias a los vecinos». Una problemática que aún está lejos de su erradicación.