El presidente del Partido Popular de Castilla-La Mancha, Paco Núñez, ha rechazado de forma tajante que la dirección nacional del PP haya presionado para romper el acuerdo sobre el Estatuto de Autonomía y ha situado en el PSOE la responsabilidad de un posible bloqueo. Núñez ha asegurado que su partido ha actuado «de manera absolutamente soberana» y ha advertido de que sería incomprensible que el Gobierno regional hiciera descarrilar un pacto clave para la comunidad por el debate sobre el número de diputados. El líder del PP regional ha recordado este lunes a las puertas de Génova, antes de participar en la reunión de la Junta Directiva Nacional de su partido, que el PP ha registrado 11 enmiendas al Estatuto en el Congreso de los Diputados, frente a «dos o tres» del PSOE, y ha insistido en que la posición de su formación ha sido clara desde el inicio: no aumentar la horquilla parlamentaria. «Hemos defendido siempre que Castilla-La Mancha no necesita más diputados», ha subrayado, al tiempo que ha explicado que el PP aceptó inicialmente una cláusula que blindaba la ley electoral con mayorías reforzadas, pero decidió reforzar su postura ante las dudas generadas en el debate público. En este contexto, Núñez ha negado «rotundamente» cualquier presión de Génova para endurecer esa posición. «Hemos dialogado con la dirección nacional, como hacemos siempre, pero la decisión se ha tomado desde Castilla-La Mancha», ha recalcado. A su juicio, si el acuerdo estatutario se rompe será porque el PSOE lo decida, pese a que el texto blinda cuestiones estratégicas como la financiación autonómica, el agua o la lucha contra la despoblación. Tras el Estatuto, Núñez ha ampliado el foco al escenario nacional y a las elecciones en Aragón, donde el presidente autonómico, Jorge Azcón, revalidó su victoria electoral con una amplia ventaja sobre el PSOE, aunque con un notable crecimiento de Vox. Para el dirigente popular, la convocatoria electoral fue una decisión «coherente y necesaria» ante la falta de presupuestos y el bloqueo institucional. «El PP ha sido claro: cuando no hay presupuestos, hay que convocar elecciones, y eso es lo que hizo Azcón», ha defendido Núñez, rechazando que el cálculo electoral deba imponerse al sentido común democrático. En su opinión, el resultado en Aragón lanza un mensaje claro: los ciudadanos piden gobiernos estables y responsabilidad, incluso en escenarios más fragmentados. Sobre el auge de Vox, Núñez ha evitado el tono alarmista y ha apostado por el entendimiento. «Ahora toca trabajar desde la responsabilidad para cumplir el mandato de los ciudadanos. Quien no quiera hacerlo tendrá que explicarlo», ha afirmado, en una apelación directa a la necesidad de acuerdos que permitan la gobernabilidad.