El jefe de zona en Córdoba de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG), Pedro Escribano, ha detallado que el río Guadalquivir se encuentra estable después de aguantar la borrasca Leonardo (tras Ingrid, Joseph y Kristin) con niveles que han provocado algunos desbordamientos e inundaciones en zonas y viviendas muy cercanas al cauce pero sin daños personales ni graves hasta el momento. Sin embargo, vaticina que lo peor todavía está por llegar. Lo será a partir de la borrasca Marta, que dejará lluvias intensas durante el sábado y el domingo. Según ha explicado Escribano este viernes en la Subdelegación del Gobierno en Córdoba, hay un dato clave que hay que tener en cuenta para entender lo que pasó en la histórica riada de 2010, lo que ha pasado hasta ahora y lo que puede ocurrir en los próximos días con las inundaciones en la capital y la provincia en el cauce del Guadalquivir. La referencia es la suma del volumen de agua que circula en el punto de medición de Villafranca y la que desembalsa el pantano de San Rafael de Navallana. Escribano ha explicado que, en 2010, esa suma llegó a ser de 2.500 metros cúbicos por segundo. Es la cifra clave. El dato que advertirá si la riada del Guadalquivir en este 2026 será menor, similar (lo que se espera) o incluso superior a la de hace 16 años cuando el río se convirtió en un mar que apenas dejó a la vista los tejados de las viviendas más próximas al río a su paso por la ciudad. Ahora mismo, Villafranca y Navallana están cerca de los 2.000 metros cúbicos por segundo. En concreto, el caudal del río Guadalquivir en el punto de medición del municipio cordobés, a las 15.00 horas de este viernes, era de 1.666 metros cúbicos por segundo. El volumen de desembalse, a la misma hora, en San Rafael de Navallana era de 272 metros cúbicos por segundo. En total, 1.930 metros cúbicos por segundo, rozando los dos mil. Esos 2.000 metros cúbicos por segundo fue el dato en el que se quedó en 2025, cuando también hubo anegaciones en la capital. Ese umbral, previsiblemente, se superará porque, en palabras de Escribano este viernes en una rueda de prensa en la Subdelegación, «lo malo está por venir». Sin embargo, la pregunta clave es ahora si la riada será igual o peor que en 2010. Según Escribano, «no sabemos aún» si con la lluvia de este fin de semana y el comienzo de la que viene el agua circulante en el río en Córdoba superará el umbral de 2.500 metros cúbicos por segundo e irá más allá que hace 16 años. Pero, sus palabras son significativas: «Pudiera ser». Es decir, que entra en sus cálculos la posibilidad de que las inundaciones sean peor que en 2010. Eso lo determinará lo que pase a partir de ahora con la borrasca Marta. La subdelegada del Gobierno en Córdoba, Ana López , ha detallado que las previsiones que tiene la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) es que «puedan venir entre 40 y 60 litros», pero lo serán entre el sábado y el domingo en forma de «intensidad, pero no de persistencia». En este punto, la conclusión es que el río ha soportado los golpes sin lamentar daños personales y apenas algunos materiales, entre ellos desbordamientos en algunas zonas y desalojos masivos (800 viviendas entre la capital y el resto de la provincia, que afectan a 1.500 personas en todos los municipios afectados). El problema es cómo aguantará la segunda oleada, la borrasca Marta. En este caso, la subdelegada ha avanzado que serán necesarios «desembalses adicionales» a los que ya se han producido, lo que podría motivar un aumento de esa cifra clave de dos mil metros cúbicos de agua circulando ahora por el río y que podría llegar a los 2.500 de 2010. En Córdoba, los pantanos han desembalsado 172 hectómetros cúbicos en las últimas 48 horas (más de cuatro veces vaciar el embalse de Sierra Boyera). En este punto, Escribano ha desvelado que el río ha soportado «bien la primera oleada» con Leonardo, pero que los pantanos están llenos. Por esto, ha explicado que ha aprovechado «este hueco» del jueves por la tarde y el viernes para «sin superar mucho los niveles que hay ahora mismo (los famosos dos mil), intentar desembalsar un poco y hacer un poco de hueco en los embalses». El jefe de la CHG ha finalizado con contundencia que, tras la borrasca Marta y sus 40 a 60 litros previstos en unas horas este sábado y domingo, «los niveles» del río y los embalses «van a ser más altos con esta segunda oleada».