El director español Oliver Laxe , una de las figuras más reconocidas del cine de autor europeo reciente, se ha visto envuelto por la polémica en las últimas semanas. Tras su paso por 'La Revuelta' a finales de enero, el director de Sirat , película doblemente nominada al Oscar, realizó unas declaraciones sobre los brasileños que no sentaron nada bien en el país. Mientras el cienasta repasaba las candidatas a la estatuilla a mejor película internacional con David Broncano, encendió la mecha al mencionar 'El Agente Secreto' , del directo brasileño Kleber Mendonça Filho . «Los brasileños... hay mogollón en la Academia. Y les queremos mogollón, pero son ultranacionalistas . Yo creo que presentan un zapato a los Oscar y le votan todos», dijo. Aunque inmediatamente matizó que la película «es muy buena» y que su director «es brillante», la aclaración no fue suficiente para amortiguar el impacto del comentario. La reacción fue inmediata y masiva. Como Laxe no cuenta con perfiles personales en redes sociales, el aluvión de críticas se dirigió a las cuentas oficiales de Sirat, que amanecieron repletas de mensajes en portugués y una avalancha simbólica de emojis de zapatos y banderas de Brasil . Entre los comentarios más repetidos podían leerse frases como «respeten nuestro cine», «te metiste con el país equivocado» o el irónico «sigo prefiriendo el zapato ». Tras la tormenta, el director ha reaparecido para tratar de rebajar la tensión. En declaraciones recientes a nuestra compañera de ABC Natalia Jodar, reconoce el malestar generado y disculparse: «Lo he vivido mal, siento si he ofendido a gente» . Asimismo, trató de justificar sus palabras, alegando que se han malinterpretado, pero que la situación no es tan grave: «Es un programa radicalmente irónico y de humor . No nos lo tomamos enserio. Yo creo que no se ha entendido el contexto. Ha sido, en cualquier caso, un chiste un poco malo, ¿no? No le daría más importancia ». Con estas declaraciones zanjaba Laxe una polémica que recordaba a 'la guerra virtual' que se vivió en la anterior edición de los Óscar, cuando la brasileña Fernanda Torres , protagonista de 'Ainda estou aqui' , competía por el premio a mejor actriz de drama frente a Karla Sofía Gascón , nominada por 'Emilia Pérez' . En aquel momento, numerosos usuarios brasileños arremetieron contra la película dirigida por Jacques Audiard debido a antiguos mensajes de Gascón con tintes racistas y xenófobos . La presión fue tal que incluso Netflix , responsable de la distribución internacional del filme, dejó de financiar los desplazamientos y estilismos de la actriz española para los eventos promocionales. A raíz de esa controversia, Gascón acusó a Torres y a su equipo de alentar campañas digitales en su contra y contra la película. La intérprete brasileña, sin embargo, salió públicamente a pedir calma a sus seguidores y a defender a su colega, reclamando respeto y desmarcándose de cualquier ataque organizado.