Los usuarios de la piscina cubierta del Casco Histórico de Toledo, así como los vecinos del emblemático barrio toledano, están recogiendo firmar para solicitar al Ayuntamiento de la capital no cerrar esta infraestructura deportiva durante cuatro meses, «como viene sucediendo año tras año». Es entendible que esta infraestructura deba someterse a labores de mantenimiento y reparación durante un periodo de tiempo, al igual que sucede en otras instalaciones de las mismas características, pero «no es lógico, ni asumible, privar de su uso a los vecinos durante un periodo de tiempo tan dilatado» afirman. Esta reclamación popular, ya extendida en el tiempo, «ha sido constantemente desatendida por el consistorio de la capital», motivo por el cual se ha decidido llevar a cabo una campaña de recogida de firmas con la que poner de manifiesto el deseo de la ciudadanía de poder disponer de este servicio deportivo durante los meses estivales. Dicha recogida de firmas irá acompañada de un manifiesto en el que quedan expuestos los motivos que argumentan esta reivindicación, tales como: «favorecer el bienestar y la propia salud de los vecinos del casco histórico; reclamar el cumplimiento de las promesas incumplidas desde el propio consistorio; asumir, por parte del gobierno municipal, los acuerdos aprobados en pleno; acabar con la discriminación con respecto a otras infraestructuras; hacer frente a la turistificación de nuestro barrio, que tantas molestias ocasiona en la vida de los residentes», afirman en un comunicado. Con esta iniciativa se espera que, desde la iniciativa ciudadana,« se sea capaz de convencer a los responsables políticos de nuestro consistorio de la necesidad de no cerrar este espacio de salud y bienestar tan beneficioso y necesario para los habitantes de Toledo».