Hay profesiones que no se aparcan al terminar el turno y dejar el uniforme en la taquilla. Un médico, esté o no de consulta, lo será siempre allí donde se requiera una urgencia. Y un policía, también. Prueba de ello es la última detención registrada en Alcorcón a cargo de tres policías nacionales y dos guardias civiles, en ese momento, bajo un mismo denominador común: los cinco estaban fuera de servicio. Fue a las 16.45 horas del pasado viernes, cuando el grupo de agentes detectó un vehículo 'familiar' al paso por el polígono de Urtinsa , cuyos ocupantes podrían estar relacionados con distintos robos en casas y coches cometidos los días anteriores. Ante tal situación, los agentes llamaron a sus compañeros para cotejar si sus sospechas eran ciertas, y rápidamente dieron en el clavo. Tras comprobar que solo un día antes los individuos a bordo del coche habían entrado por la fuerza en un domicilio de Rivas-Vaciamadrid (un municipio ubicado en la demarcación de la Guardia Civil), los actuantes procedieron a darles el alto. Una vez personadas las patrullas requeridas (en este caso de la Policía Nacional, al abordarlos en Alcorcón), todos los interceptados fueron detenidos y conducidos a la comisaría de esa misma localidad. Al efectuar el registro del turismo y el correspondiente cacheo a los arrestados, los uniformados encontraron teléfonos móviles, joyas, dinero en efectivo y diversos efectos personales, presumiblemente sustraídos en los hechos delictivos que se les imputan. Los cuatro, jóvenes que rondan o superan por poco la veintena (y solo uno de ellos con antecedentes), están acusados de robo con fuerza en domicilio e interior de vehículo y pertenencia a grupo criminal. El conductor, además, carecía de permiso de conducción. Finalizada la intervención, el vehículo fue trasladado al depósito de la grúa municipal. Ya en comisaría, los agentes contactaron con la denunciante del robo en la vivienda de Rivas Vaciamadrid, quien no tardó en reconocer varios de los objetos intervenidos como de su propiedad. También en Alcorcón, la Policía Nacional apresó un mes atrás a un hombre, peruano de 67 años, tras sustraer varios muestrarios de joyas valorados en más de un millón y medio de euros a un comercial chino. El sujeto aprovechó que el afectado había parado en un área de servicio de la A-3, dentro de la provincia de Cuenca, para romper una ventanilla del coche y abrir desde dentro el maletero, donde se hallaba el valioso botín.