Ninguno de los residentes del número 7 de la calle Villa de Rota, en el barrio cordobés de Cercadilla , podían sospechar anoche que su tranquilo bloque iba a ser escenario de un crimen . El vecino del bajo D acabó con la vida de su hija, de 30 años , y después trató de suicidarse, según las primeras hipótesis. El filicidio (por estrangulamiento , según han informado fuentes del caso a ABC) se produjo al filo de las 22.00 horas. «No escuchamos nada hasta que llegó la Policía y las ambulancias, y ya nos enteramos», han comentado, entre sorprendidos y extrañados, varios habitantes del edificio. Y es que padre e hija no habían protagonizado ningún altercado anterior; de hecho, «el hombre parecía muy amable , una bella persona», ha aseverado uno de los residentes. Según ha podido saber este periódico, la víctima padecía autismo y el progenitor, sexagenario separado de la madre y que residía en Huelva, se habría trasladado hasta Córdoba «para cuidar de la hija », señalan fuentes consultadas. Ambos vivían de alquiler , desde hacía unos tres meses, en un pequeño estudio del citado bloque, un edificio de seis plantas con una treintena de pisos. Apenas tenían relación con el resto de vecinos (muchos de los cuales son arrentadarios desde hace poco tiempo en el inmueble). Una de las residentes, enfermera , ha relatado que intentó prestar su ayuda, «pero la chica estaba muy mal». Llegaron agentes, varios coches con las sirenas y policía secreta, además de los servicios de emergencias, que no pudieron hacer nada para salvarle la vida a la víctima. El padre, por su parte, presentaba una herida de arma blanca en el abdomen, al parecer, autoinfligida , y fue trasladado de inmediato hasta el Hospital Universitario Reina Sofía, donde se encuentra ingresado bajo custodia policial. La madre y otros familiares se personaron en el domicilio, y varias vecinos tuvieron que atender a la mujer «porque se derrumbó; no podía parar de llorar . Estaba muy afectada por la muerte de su hija», cuenta otra residente. Una de las cuestiones en el aire es si la chica vivía en un piso tutelado , algo que han asegurado tanto vecinos como comerciantes de la calle. Al respecto, la Junta de Andalucía ha señalado que «lo único que podemos decir es que el caso está en manos de la Policía y que debemos ser prudentes. Por ahora, no podemos dar información». Los investigadores descartan que se trate de un caso de violencia machista ni vicaria (por la que un hombre ataca a la hija o hijo de una madre con el objetivo de causarle dolor), si bien el presunto agresor se encuentra incluido en el Sistema de Seguimiento Integral de los casos de Violencia de Género (Viogén).