Casi once años después, el cara a cara entre los dos principales candidatos a dirigir el edificio de Pignatelli los próximos años se ha sustentado sobre un eje estrella: la financiación autonómica . El nuevo modelo presentado recientemente por la ministra María Jesús Montero ha hecho un flaco favor en las aspiraciones de otra ministra (ya ex) de Educación a presidir Aragón, porque el debate de este lunes 26 de enero en la radiotelevisión aragonesa (CARTV) se resume en dos flashes: Alegría defiende los 630 millones de euros que va a suponer dicho sistema reformado para Aragón y Azcón reprocha a la exportavoz del Gobierno de Pedro Sánchez su trayectoria en Moncloa como escudera del pacto con los independentistas de ERC y que «saque cuatro veces el mismo papel con el dato de los 630 millones que se ha hecho en casa». La dirigente zaidana se ha enredado mostrando una cartulina demasiado estéril en argumentos. Y él la ha acorralado : «Yo voy a defender esta tierra, no pienso arrodillarme ante los independentistas catalanes como usted». En la batalla por la financiación autonómica, que según el estudio de economistas independentistas de Fedea deja a Aragón en último lugar con el nuevo proyecto, Azcón se ha hecho fuerte al reivindicarse como presidente aragonés en funciones que no quiere alimentar el agravio de que haya ciudadanos de primera y de segunda. Alegría ha continuado defendiendo ese modelo que según sus vaticinios todas comunidades acabarán por aceptar en mayor o menor grado. Frente al choque de trenes en que se ha convertido este punto del debate, sí ha habido propuestas muy gráficas respecto a un tema que preocupa a los aragoneses que, como se sabe, es un territorio que supone el 10% de la superficie global en España y un 3% de la población . Alegría -que ha sacado a colación varios microejemplos de pacientes- ha prometido que no pasarán tres días antes de ser atendidos por un médico de cabecera, con autobús o taxis público para llegar a su centro de salud sin problema desde los numerosos (731) municipios aragoneses; mientras que Azcón se ha comprometido a contratar a todos los médicos de familia que se ofrezcan a trabajar en la sanidad pública o se queden en este territorio, sobre todo para cubrir plazas de difícil cobertura como son las del medio rural. Ambos candidatos se han aferrado a la conquista del voto también en el medio rural, en los numerosos pequeños núcleos que han recorrido en sus respectivas trayectorias, sabedores de que la provincia de Teruel es clave en esta campaña y sus resultados. Ha habido dos dislates cometidos en este enfrentamiento de posturas. Dos momentos muy tensos durante el cara a cara. Comedido para la personalidad que muestra habitualmente el barón popular, Azcón ha medido muy bien los golpes. Pero se han enzarzado entre ambos por la memoria y la reivindicación del legado de Javier Lambán. Ella, que defenestró las posibilidades del expresidente socialista durante ocho años, ha exhibido su liderazgo y la cantidad de inversiones empresariales que atrajo para Aragón. Ha atribuido al político fallecido el pasado 15 de agosto la construcción de la gigafactoría de Stellantis y CATL en Figueruelas (Zaragoza), uno de los principales focos de inversión empresarial en los próximos años. Azcón nunca ha negado la mayor. En buena sintonía durante los últimos meses de vida del dirigente ejeano, el mandatario popular ha vuelto a retrotraerse a la rebeldía de Lambán frente a las consignas que daba Sánchez y las directrices desde Ferraz. Le ha reprobado que quizás ella no saldría bien parada -solo hay que leer las memorias del exsecretario de los socialistas aragoneses- si se conociese qué opinaba Lambán sobre ambos contrincantes en esta carrera, pero ha querido dejar de enrocarse volviendo al debate esencial: ¿ Con quién compartiría diagnóstico Lambán si viviera todavía, con Page y Barbón que como presidentes socialistas al mando se niegan a este modelo de financiación autonómica o estaría con ella, que lo defiende a ultranza como positivo para la región?, ha venido a concitar. Además, en la piel de un entrevistador, Azcón ha pedido explicaciones a Alegría en varias ocasiones sobre el principio de la ordinalidad, si bien ella ha declinado responder. No ha habido ataques previsibles en la recámara como un cruce velado acerca del Parador de Teruel o la gestión del accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba). Ambos han consensuado acordarse de las víctimas con una muestra de solidaridad y apoyo, aunque Azcón no ha podido evitar sorprenderse cuando Alegría abría el cuarto y último bloque temático que estructuraba el enfrentamiento, que debía versar sobre 'Aragón en el futuro', con una frase lapidaria: «Hábleme con respeto, como una mujer adulta y libre», ha espetado la socialista, espoleando el mantra de la igualdad que siempre defiende el progresismo. El popular ha sabido salir del desaire, Tenía bien preparada la respuesta, como ha pedido en otras ocasiones al respecto de la bandera de la igualdad: no se ha hablado de propuestas concretas, solo ha afeado el popular que «el respeto se demuestra todos los días ¿Pero qué respeto ha demostrado usted hacia las mujeres con su comida con Paco Salazar, acusado por varias mujeres socialistas de acosaedor?». Salazar es el asesor de Moncloa íntimo del círculo más estrecho de Pedro Sánchez y con quien Alegría comió el pasado noviembre. La foto de la vergüenza, como la han llamado desde el cuartel general de los populares aragoneses, tampoco ha recibido explicación. Alegría ha decidido que esa acusación era «previsible» y poco más. La secretaria general del socialismo aragonés ha condensado todo el frentismo que aplica desde Pignatelli, sede del Gobierno maño, el dirigente zaragozano en que es el »señor 'no'«. Él ha rebatido: » Y usted es la señora 'sí' a todo lo que dice Sánchez. Actúa más como una delegada del Gobierno de España en Aragón que como alguien que quiere presidir Aragón«. Fin del envite. La ciencia y la investigación, la inmigración , la fiscalidad , de la despoblación (una palabra manoseada en el debate, pero en la que no se ha comprometido nada), políticas concretas respecto a la crisis de la vivienda, infraestructuras concretas como la alta velocidad y las conexiones aéreas, la pobreza infantil y la dependencia (salvo escasísimas referencias pero sin medidas puestas sobre la mesa, como en el caso de la sanidad) no han merecido profundidad y detenimiento por parte de ninguno de los dos candidatos. Han sido los grandes ausentes en este primero de los cuatro test que van a pasar los dos candidatos durante estas dos semanas de carrera electoral hasta el próximo 8-F.