El atletismo es un deporte que cientos de miles de personas practican en el mundo. Y desde el Ilustre Colegio Oficial de Podología de la Comunidad Valenciana (ICOPCV) se ha resaltado que, más allá de ser un espectáculo deportivo, es también un reto logístico y sanitario para atender a todos los participantes, alertando de cómo evitar o bien sanar posibles lesiones. «Un amplio dispositivo sanitario formado por médicos, fisioterapeutas, enfermeros, voluntarios y un equipo de cinco podólogos, trabajamos de forma coordinada para atender a los corredores, desde los élite hasta los populares más modestos», ha explicado José Cardo , podólogo deportivo con más de 23 años de experiencia, responsable del área de Podología del Maratón de Valencia y miembro de la junta directiva del ICOPCV. Tras cualquier carrera, los podólogos no se limitan a tratar únicamente los pies, sino que su labor se extiende a situaciones críticas como asistir a corredores mareados en el hospital post-meta, ayudar en la inmersión en bañeras de hielo por golpes de calor o, incluso, limpiar heridas en zonas que nunca imaginarían tratar. «En una maratón, todos somos sanitarios antes que especialistas», ha resaltado. Después de recorrer 42 kilómetros, los pies sufren un desgaste extremo. Y entre las lesiones más frecuentes se encuentran ampollas tanto en las plantas de los pies como en los dedos, o incluso, en el arco plantar. También hematomas subungueales ( uñas negras ), lesiones por sobreuso como roturas musculares y fasciopatías muy sensibles, así como lesiones músculo-esqueléticas que arrastran patologías previas como tendinitis de Aquiles. José Cardo ha destacado que el servicio de Podología atiende una media de 40 patologías graves propias del pie en cada edición del maratón, además de colaborar en otras acciones sanitarias. «Las causas son múltiples. Por ejemplo, la fatiga acumulada, las condiciones climáticas del día y el uso de calzado o calcetines inadecuados, ya sea por falta de adaptación, estreno reciente o deterioro excesivo», ha afirmado el podólogo. «Hay personas que se empeñan en correr el maratón pese a padecer previamente fascitis o tendinitis de Aquiles , por ejemplo. Cuando llegan a meta, la inflamación es tal, que no pueden caminar. En esos casos, es necesario aplicar descargas e inmovilizar el pie a través de vendajes», ha especificado el especialista. Desde el ICOPCV, bajo la recomendación de Cardo, aconsejan que para que los pies lleguen sanos a la meta y evitar al máximo su deterioro, es necesario seguir algunas pautas como evitar estrenar zapatillas o calcetines en los últimos 10 días antes de una carrera. También recomienda hidratar bien los pies durante las semanas previas, con cremas con urea y evitando el espacio interdigital, además de visitar a nuestro podólogo de confianza 15 días antes para revisar uñas y afecciones de la piel que puedan causar problemas el día de la prueba. «Los pies son la base del rendimiento y la salud del corredor. Cuidarlos antes, durante y después de la prueba es fundamental», ha insistido.