Antes de comprar o alquilar un piso, es común -y recomendable- visitar el lugar en cuestión. Una visita física o incluso virtual es el paso natural a dar antes de comprometerse y firmar una operación de cifras de vértigo. Gracias a una visita física a la vivienda, uno puede transformar todas las virtudes que se comentan de la casa en la oferta online en una imagen clara. Se transforma lo posible en probable, el deseo en oportunidad real, y se abren las puertas de un posible nuevo hogar en el que construir la propia vida . Además de averiguar cómo es la casa en cuestión, en una visita el cliente puede poner cara al agente inmobiliario o al casero que ofrece esta vivienda. Este encuentro determinará la decisión final que ambos estarán dispuestos a tomar, cada uno desde sus intereses. El Barómetro Inmobiliario de 2024 calculó el número de visitas necesarias para vender o alquilar una vivienda en aquel año. En el caso de la primera opción, un inmueble recibe cerca de 11 visitas de media antes de encontrar comprador . Por su parte, un alquiler solo necesita de cuatro visitas para tener inquilino. Úrsula Vidal es conocida por su trabajo de agente inmobiliaria de lujo . Ejerce esta labor a través de las redes sociales, donde publica bajo el usuario @ursulavidal.realestate . También es periodista y fundadora de su propia inmobiliaria, dos caminos que se complementan en una sólida trayectoria como vendedora de productos inmobiliarios. Miles de personas siguen sus consejos para reformar una vivienda, para venderla con rapidez o para encontrar la que mejor se adapte a sus necesidades. Uno de sus vídeos más exitosos trata sobre la forma de comprar una casa como un profesional. Sus consejos animan a emprender esta tarea con una mentalidad fría y calculadora que imite el comportamiento profesional. «Visitar un piso no es solo mirar, es investigar» , adelanta en la descripción de su video. Y es que, desde su punto de vista experto, la compra o alquiler de una vivienda debe ser concebida como un movimiento estratégico para que no se complique de forma inesperada en el futuro. La agente inmobiliaria comparte unos consejos «rápidos y efectivos» que pueden ayudar a cualquiera en estas circunstancias. «Antes de la visita investiga bien. Apunta el precio, las características, el IBI y la comunidad y todos los servicios que hay alrededor», comienza. Esta búsqueda puede ser accidentada, pero en cualquier caso de duda, ella recomienda preguntar al casero. Al fin y al cabo, estos detalles son determinantes para firmar o no la compra o el alquiler y en algún momento saldrán a la luz. «Usa mapas online para averiguar transporte, colegios o zonas verdes», añade. Estas tres cuestiones son relevantes para el propio comprador o para una posterior venta. «Prepara tus preguntas», dice, y como ejemplo aporta estas: «¿Por qué se vende el piso? ¿Tiene cargas o hipotecas? ¿Se ha hecho reforma? Todo cuenta». «Inspecciona el piso. Revisa todo. Busca grietas, humedades o goteras . Prueba puertas, ventanas y grifos. Pregunta por las instalaciones eléctricas y el estado de las tuberías. Y no olvides el certificado energético . Fíjate en el aislamiento térmico», enumera. Todas estas cosas que atender son esenciales para la posterior vida y gasto en el piso y pueden afectar el precio final de la operación si son detectadas a tiempo. Úrsula Vidal anima a pensar en futuro. Desde cómo será la vida que el piso ofrece hasta si es necesaria una reforma al poco tiempo de mudarse. «Chequea también la distribución. ¿Las habitaciones se adaptan a tus necesidades? ¿Será fácil hacer reformas?», añade. Estas cuestiones entienden la vivienda como un bien que aportará valor una vez disfrutado, cuando se quiera vender de nuevo. «No olvides el edificio», recuerda la agente inmobiliaria. «Revisa fachada, portal, ascensores o si tiene aparcamiento» , alerta. Todas estas cuestiones son claves al establecer el valor real del piso y pueden detectarse en una primera visita. La especialista pone el foco en el conocimiento global de la vivienda. «Planifica tu visita en diferentes momentos del día. Ve de día para comprobar la luz natural y por la noche los ruidos o seguridad del barrio . Así tendrás una visión completa del entorno», afirma. La experta en venta de casas recomienda establecer una comunicación sincera y directa con el casero o el agente. Desde su experiencia, anima a hacer las «preguntas clave» desde la primera visita al piso. «¿Cómo es la convivencia con los vecinos? ¿Qué gastos adicionales tiene? ¿Cuándo podré mudarme?», aporta como ejemplos. Por último, «lleva siempre a alguien de confianza. Toma fotos y notas y no te apresures. Si tienes dudas técnicas, consulta con un experto». La opinión de una persona de confianza puede poner sobre la mesa factores que uno solo, con los nervios y una capacidad de observación limitada, podría pasar por alto.