Viajar en tren de alta velocidad implica, en muchas ocasiones, colocar el equipaje sobre los asientos o en zonas comunes del vagón. Esto genera una duda frecuente entre los pasajeros: ¿es realmente seguro que las maletas vayan encima de las personas? Analizamos cómo funciona en Iryo y Renfe y qué dice la experiencia… y la justicia. En los trenes de iryo, la ubicación del equipaje depende directamente de su tamaño y del tipo de billete. La compañía diferencia claramente entre equipaje de mano, maletas de cabina y maletas grandes . Los bolsos y mochilas pequeñas deben colocarse debajo del asiento, mientras que las maletas de cabina se sitúan en los portaequipajes superiores , justo encima de los asientos. Las maletas grandes o voluminosas deben ir obligatoriamente en los estantes específicos para equipaje pesado, que suelen estar al inicio o al final de cada coche. Estos espacios suelen llenarse rápido , por lo que la compañía recomienda llegar con tiempo para poder colocar la maleta cerca del asiento. Además, la tarifa inicial solo permite una maleta de mano y una de cabina. En ningún caso se puede bloquear pasillos o salidas de emergencia. En Renfe (AVE, Avlo, Alvia e Intercity) el sistema es muy similar y sigue los mismos estándares de seguridad. Los portaequipajes superiores también cuentan con inclinación y tope frontal , pensados para evitar desplazamientos del equipaje durante el trayecto. El equipaje de mano se coloca sobre los asientos y las maletas voluminosas en los estantes de los extremos del vagón. Una diferencia importante es que en Renfe los pasajeros pasan un control de escáner de seguridad antes de acceder al andén, lo que añade un extra de prevención. Renfe permite hasta tres bultos por pasajero , siempre que no superen los 25 kilos en total. En condiciones normales, no es peligroso. Los portaequipajes superiores de iryo están diseñados específicamente para evitar caídas accidentales. No son bandejas planas: tienen una ligera inclinación hacia la pared del tren y un reborde de seguridad que impide que las maletas se deslicen. Además, los trenes de alta velocidad son muy estables , sin frenazos bruscos ni giros repentinos. Aun así, hay normas básicas de seguridad y civismo que deben cumplirse: solo deben colocarse maletas ligeras en los estantes superiores y siempre bien encajadas, sin sobresalir. Si el pasajero se siente incómodo, existen portaequipajes verticales a ras de suelo en los pasillos, una opción más tranquila para maletas pesadas o para quienes quieren tener el equipaje siempre a la vista. Aunque el sistema es seguro si se utiliza correctamente, existen excepciones. La Audiencia Provincial de Valencia confirmó una sentencia que obligó a Renfe a indemnizar con 19.648 euros a una pasajera a la que le cayó una maleta encima en un AVE Sevilla–Valencia. El accidente ocurrió tras una parada, cuando el tren arrancó y una maleta mal colocada por otro pasajero cayó desde el altillo, provocándole lesiones en cabeza, cuello y mandíbula . La viajera estuvo 69 días de baja y recibió tratamiento rehabilitador durante casi tres meses. La Audiencia concluyó que Renfe incumplió su obligación de vigilancia sobre la correcta colocación del equipaje, dejando claro que la responsabilidad recae en la compañía , no en el dueño de la maleta.