Los padres y madres del alumnado del CEIP Gregorio Marañón en el barrio del Polígono en Toledo han dicho basta. Basta de soportar una situación de «agresiones constantes» tanto físicas como verbales por parte de un alumno «conflictivo» que ha desembocado en un «clima de miedo» en toda la comunidad educativa. Una situación que las familias llevan soportando desde que este alumno ingresara en el centro hace seis años pero «cada vez la situación va a peor». Las familias del centro han presentado un escrito ante la Inspección Educativa de la Delegación Provincial de Educación Cultura y Deportes donde piden medidas urgentes «para garantizar la protección, seguridad y bienestar físico y emocional de todo el alumnado afectado». Como muestra de rechazo esta situación, estos progenitores han decidido no llevar a sus hijos a clase, por lo que prácticamente la totalidad de los alumnos de 3º de Primaria , el curso más afectado, no acudieron a clase el pasado jueves y viernes. Además, aluden a partes médicos por lesiones, habiéndose registrado uno de estos hechos en la Inspección Educativa en el mes de marzo de 2024. La situación afecta además al profesorado del centro, tanto a tutores como a profesorado de apoyo y orientadora, generando un impacto emocional significativo en el alumnado al presenciar dichas situaciones, así como bajas médicas reiteradas del profesorado. A consecuencia de estos hechos, lamentan los «efectos negativos» en el conjunto del alumnado, no solo en las víctimas directas, a nivel académico, social, psicológico y emocional, físico y conductual. Este grupo de familias se amparan en la Ley Orgánica 8/2021, de 4 de junio, de protección integral a la infancia y la adolescencia frente a la violencia (Lopivi), que reconoce el derecho de todos los menores a desarrollarse en entornos educativos seguros , libres de cualquier forma de violencia. Para mañana lunes hay convocada una reunión entre la dirección del CEIP Gregorio Marañón en Toledo, la Inspección de Educación y representantes de las familias , para exigir al Gobierno regional «medidas urgentes». En un mensaje de la dirección del centro dirigido a las familias, al que ha tenido acceso ABC, se pide «tranquilidad y confianza» a las familias. Explica que en esta reunión «se informará de forma directa y transparente sobre las medidas adoptadas» e informa de que «en los próximos días la Delegación provincial mantendrá un encuentro con las familias para escuchar y atender sus preocupaciones». «Creemos que estos espacios de diálogo son la vía más adecuada para avanzar conjuntamente hacia soluciones», afirman desde el centro. Por otro lado, del lado de las familias afectadas se ha invitado al resto de padres y madres del alumnado de todo el centro a que, «de manera pacífica y en señal de apoyo», no lleven a clase a sus hijos mañana lunes para demostrar que se trata de un colegio «unido» que «no tolera la violencia». Sobre este aspecto, la dirección del colegio entiende que la convocatoria de concentraciones o la no asistencia del alumnado al centro antes de que finalicen las actuaciones «puede generar un clima de alarma y desconfianza que no beneficia a la comunidad educativa». «Pedimos confianza, colaboración y serenidad. Agradecemos su comprensión y disposición al diálogo para superar esta situación de la mejor manera posible», afirman desde la dirección del colegio toledano. Asimismo, añaden que «los hechos se están analizando con rigor y responsabilidad , adoptando las medidas educativas y organizativas que corresponden, siempre desde un enfoque profesional y ajustado a la normativa vigente».