Izquierda Unida viene a constatar lo que desde hace tiempo es ya un secreto a voces: se acabó Sumar. Los de Antonio Maíllo, facción mayoritaria y con mayor implantación territorial del grupo, dan por superado al artefacto electoral que la vicepresidenta Yolanda Díaz ideó a mediados de 2022 para concurrir a las elecciones generales del 23-J. Un instrumento que, a juicio de IU, no ha servido para «aglutinar» a las distintas organizaciones de la izquierda radical de nuestro país. Motivo por el cual urge a conformar un nuevo espacio «bajo el paraguas de un nombre diferente» (es decir, desechando las siglas de Sumar) para evitar que el todo vuelva a confundirse con la parte. Estas es una de las muchas conclusiones que pueden extraerse del borrador del informe político que el líder de IU presentará este sábado en la reunión de la Coordinadora Federal de IU, máximo órgano entre asambleas, y al que ha tenido acceso ABC. El partido de Maíllo apuesta así por acelerar un acuerdo entre formaciones políticas que parta de la base de los cuatro partidos de Sumar en el Gobierno —IU, Comuns, Más Madrid y Movimiento Sumar— , aunque, esta vez, precisa en el informe, ha de ser con métodos «democráticos» de funcionamiento en clara referencia a la ausencia de primarias internas para elegir candidato en los últimos comicios con Díaz encumbrándose como líder de la coalición y a los vetos cruzados en las listas que partieron de la ministra de Trabajo hacia figuras de Podemos como Pablo Echenique o Irene Montero. Algo que las convirtió, y que las convierte a día de hoy, en rivales de facto. Más aún con la dirigente morada encumbrada desde hace ya casi un año como candidata a las próximas estatales de un partido cada vez más determinado a llegar hasta el final con su determinación de presentarse en solitario en rechazo a todo lo relacionado con la vicepresidenta y su pequeño partido. Precisamente IU deja clara en el texto su intención de «incorporar» a más organizaciones en alusión velada a los morados, aunque también al resto de fuerzas del actual grupo parlamentario como Compromís, Chunta Aragonesista y Més. De cara a acelerar la configuración de una futura alianza electoral, IU también un llamamiento elaborar las candidaturas de cara a próxima cita con las urnas prevista, salvo sorpresa mayúscula, para el año 2027. Para ello, señala, será necesario establecer un calendario de trabajo que fije las fechas clave del proceso político. También la elaboración de un programa común «que sea compatible con la autonomía y la soberanía de las organizaciones». Esta última es una exigencia que el partido de Maíllo viene defendiendo desde el origen de Sumar cuando ya tacharon de «error» abordar el papel de las distintas formaciones en porcentajes. IU defendió entonces, igual que ahora, no ser una «cuota» dentro de Sumar y por ello, rechazaron el 30% que le fue reservado en la dirección del espacio, rechazando entrar en los órganos de Sumar. [NOTICIA EN AMPLIACIÓN]