El colectivo independentista Arran ha reivindicado a través de sus redes sociales el ataque perpetrado contra la figura del toro de Osborne ubicada en la carretera N-332, a su paso por el término municipal de Tavernes de la Valldigna, Valencia . En una acción enmarcada en una campaña de protesta de los 'países catalanes', la organización radical pretende denunciar los símbolos de «imposición nacional», al entender que la emblemática figura pertenece al «nacionalismo español» propio de un «modelo cultural impuesto que borra las realidades propias». En el vídeo colgado en sus redes sociales, donde reivindica el ataque, se puede ver a varios de sus jóvenes integrantes, encapuchados, serrando el famoso toro de las carreteras españolas con una radial, quedando únicamente su cabeza tras la acción delictiva, la tercera contra la misma figura. « Haremos caer los símbolos españolistas que descuartizan el país », clama Arran en su comunicado. «No es el viento el que cambia la historia, es la lucha de la juventud. Haremos caer los símbolos españolistas de nuestra tierra», advierten los independentistas, en un vídeo que termina reclamando que « no nos haréis españoles » y «países catalanes, pueblo en lucha, tierra de todos». La silueta negra del toro de Osborne apareció el pasado viernes, a su paso por Tavernes de la Valldigna, mutilada; lo que alimentó las hipótesis del vandalismo y también los estragos del temporal de viento acaecido la semana pasada. No obstante, la reivindicación de Arran confirma la primera, al confirmarse el ataque independentista. Las figuras del toro de Osborne miden 14 metros , lo que podría suponer el equivalente a un edificio de cuatro plantas. Pesa 50.000 kilos la estructura, igual que diez elefantes, según compara la marca. Se emplean hasta 50 kilos de pintura para customizarlo, cada silueta lleva 70 planchas metálicas sujetas por 1.000 tornillos y las cuatro zapatas de sujeción llevan un total de 24 metros cúbicos de hormigón.