Una nueva agresión a un guardia civil, esta vez en Extremadura. Es lo que denuncia la asociación de Independientes de la Guardia Civil (IGC), que ha aprovechado para volver a poner de manifiesto la «creciente violencia» contra los agentes y la «grave dispersión y falta de plantilla» que padecen las distintas unidades a lo largo del territorio nacional. En este caso, se refieren a unos hechos ocurridos en la noche del 11 de enero, cuando una pareja de motoristas del Destacamento de Tráfico de Don Benito acudió a atender un incidente vial en la localidad pacense de Orellana la Vieja. Todo después de que varios vecinos alertasen de la conducción de un varón que, presuntamente, «llegó a subirse a la acera con su vehículo, poniendo en grave peligro a varios niños». Tras localizar e identificar al individuo, los agentes intentan someterle a pruebas de alcoholemia, drogas y sustancias estupefacientes, a lo que el conductor se niega. Ante la negativa, se instruyen diligencias por un presunto delito contra la seguridad vial. Es en ese momento, y «de manera repentina», cuando este hombre agrede a uno de los agentes , «propinándole un fuerte golpe en la boca», tras el que se desata un forcejeo. El conductor siguió ofreciendo resistencia, hechos que podrían constituir un delito de atentado contra los agentes de la autoridad y tras los que se le trasladó al Puesto de la Guardia Civil en Villanueva de la Serena. Ambos agentes, tras ser agredidos, fueron atendidos en el Hospital de Don Benito – Villanueva y uno de ellos causó baja para el servicio. Con este panorama encima de la mesa, el portavoz de IGC, Daniel Fernández, denuncia la pérdida de autoridad de los agentes: «No podemos permitir ni un solo minuto más que los guardias civiles sigamos sufriendo agresiones a diario, mientras seguimos siendo tratados como policías de segunda por el Ministerio del Interior». IGC enmarca estos hechos en un contexto de «insuficiencia de efectivos y dispersión de patrullas», lo que, en sus palabras, «dificulta una respuesta rápida y segura ante incidentes graves, poniendo en riesgo tanto a los agentes como a la ciudadanía». En este sentido, el vicepresidente y portavoz de IGC acudirá el próximo jueves 14 de enero al Parlamento Europeo, en Bruselas, donde mantendrá reuniones con el Partido Popular Europeo para analizar la propuesta destinada a impulsar una directiva europea de protección de la actividad de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, que incluya su reconocimiento como profesión de riesgo en el ámbito de la Unión Europea.