Escuela de Todos ha desmontado una de las tesis más repetidas por entidades nacionalistas e independentistas de que la Carta Europea de las Lenguas Regionales o Minoritarias avala y justifica la inmersión lingüística 'a la catalana ' derogada en la Comunidad Valenciana. En varios artículos del texto se garantiza la libertad de elección ahora vigente. En concreto, se establece un compromiso de las administraciones estatales de los países donde existen estos idiomas a «prever una parte sustancial de la enseñanza primaria en las lenguas regionales o minoritarias correspondientes o aplicar una de las medidas... al menos para los alumnos que lo deseen -o, en su caso, cuyas familias lo deseen- en número considerado suficiente». Aparte de ese pasaje, el artículo 8.1, también el 8.2 estipula que «en territorios distintos de aquellos en que se hablan tradicionalmente, las partes se comprometen a autorizar, fomentar o establecer... enseñanza en la lengua regional o minoritaria... si lo justifican los usuarios de la lengua». En realidad, en Europa se apuesta efectivamente porque se favorezca el aprendizaje en valenciano , catalán (gallego, euskera) con el matiz de que se dote de medios en las aulas para los alumnos cuyos progenitores lo quieran así, no por « imposición para todos», tal como rechazan desde la Plataforma de Docentes por la Libertad Lingüística, nacida en la provincia de Alicante y que forma parte de Escuela de Todos. Ese texto de la Carta Europa incluso añade un matiz determinante, que haya suficientes alumnos para implantar estas enseñanzas. Precisamente a raíz de la primera consulta realizada por el actual Gobierno autonómico durante el curso académico pasado, uno de los problemas suscitados ha sido que en algunos centros educativos, hay familias que ven sin satisfacer su elección -tanto en casos de haber votado valenciano como castellano- porque no se puede formar grupo, la ratio no da para contar con líneas en los dos idiomas base (vehicular). «La Carta Europea promueve la disponibilidad de enseñanza en la lengua, pero no obliga a forzar a quien no la quiera», abundan desde Escuela de Todos , y añaden que «el propio preámbulo aclara que proteger estas lenguas no debe hacer 'en detrimento' de las lenguas oficiales ni de la necesidad de aprenderlas». Por tanto, concluyen que « no se prioriza una lengua sobre otra en forma absoluta y no autoriza políticas que excluyan voluntariedad », lo que contrasta con la idea de que al estar el catalán « minorizado » en los territorios de los supuestos 'países catalanes' (Cataluña, Comunidad Valenciana y Baleares), hay que hacerlo obligatorio y el niño ya aprenderá y adquirirá nivel de castellano por el contexto, en la calle , como por inercia, una premisa largamente divulgada desde los sectores contrarios a la consulta lingüística celebrada (Escola Valenciana, sindicato STEPV -ha pleiteado-, Famílies pel Valencià, Plataforma per la Llengua). No obstante, la insistencia de esta especie de aval comunitario desde Bruselas a las políticas del anterior Consell dirigido por el socialista Ximo Puig e impulsadas, sobre todo, por Compromís al frente de su departamento educativo, resulta recurrente y se ha llegado a invitar a representantes de la Oficina Europea de Lenguas Minoritarias para persuadirles de las bondades de la inmersión lingüística.