En un luminoso local de privilegiada ubicación, con entrada por la céntrica plaza de la Trinidad y vistas a la calle Tesoro, La Esquinita de la Trinidad sirve desayunos, comidas y meriendas, por lo que su versatilidad es uno de los rasgos que saltan a la vista en este nuevo lugar para disfrutar mientras se conversa y suena buena música suave. El cordobés Juan Cuadrado , propietario junto con su esposa María Teresa Callejas , explica que su andadura comenzó en verano, el pasado 1 de septiembre, y la filosofía es su versatilidad porque ofrece todo tipo de desayunos, comida a precios competentes y meriendas con café y copas. Ante la pregunta de qué etiqueta ponerle entonces, si bar, cervecería o taberna, él contesta que café-bar-restaurante porque abarca todas las horas y momentos del día. Los desayunos plantean muchos tipos de combos (A, B, C, D o E) dependiendo de si la tostada lleva aguacate con tomate (que vale 5,80 euros) hasta la de aceite con tomate (2,50 euros). El zumo de naranja natural, croissants recién hechos por ellos, napolitanas , palmeras, cinco tipos de tartas caseras de pastelería (tarta de queso vasca, de tres chocolates, de zanahoria, de frutos secos con higos y la de chocolate blanco con chocolate negro) son los reyes absolutos hasta las doce de la mañana. Poco después se abre el tiempo del aperitivo con tapa gratis con la bebida y a partir de la una del mediodía, las raciones, con flamenquines y la típica cocina tradicional cordobesa: rabo de toro, carrillada, croquetas, salmorejo, mazamorra, revuelto de habas y albondiguitas de cerdo en salsa de almendras «a un precio bastante competente para lo que hay en el mercado y con una calidad excepcional». Entre la variedad de platos también se encuentran las papas picantonas con huevo y carnes a la plancha, desde lomo bajo a presa ibérica, secreto ibérico y solomillo de cerdo. El plato cortijero, que es muy grande y se puede pedir para compartir, contiene patatas panadera, filete de lomo, chorizo, morcilla, pimientos fritos y jamón serrano, también sale mucho, apunta. El aceite de oliva virgen extra es de Los Raigones y las carnes ibéricas son de excelente calidad, el jamón procede de Hinojosa del Duque. Los vinos de la tierra que ofrece son todos de Los Raigones, y los tintos de Ribera y Rioja son de la distribuidora de Los Raigones. La cerveza, bien fría, es santo y seña de la casa, a cuatro o a dos grados bajo cero. Las meriendas, con las tartas, el café y las copas amenizan las tardes. Tiene también un expositor para vender vino y aceites de almazara. El espacio llamado La Galería está concebido como contenedor cultural y social : lo mismo acoge presentaciones de libros que cuentacuentos, espectáculos de magia, exposiciones, encuentros y celebraciones de cumpleaños para unas 20 personas, si bien lo está acondicionando para que tenga capacidad para más de 50 personas con vistas a pequeños bautizos o comuniones. En Navidad ha estado repleto de público, pero ahora que la rutina vuelve los días laborables desde las siete y media de la mañana ya no es un no parar de poner desayunos en el interior del bar, la terraza y el local contiguo. Rebosa vida por ser un lugar de mucho paso entre edificios oficiales, tiendas, la Escuela de Artes y Oficios y la parroquia. Juan Cuadrado ha estado regentando la cafetería contigua, el Café Trinidad, durante 25 años , y ha estado persiguiendo este local desde hace mucho tiempo, reconoce, hasta que ahora «se han alineado los astros y nos lo hemos quedado este verano por fin». La Esquinita de la Trinidad cierra los domingos, y de lunes a viernes abre de 7.30 a 21.00 horas y los sábados de 8.00 a 19.00, aunque puede variar, según los festivos.