Por segundo día consecutivo, el tráfico se promete difícil en Cataluña debido a las protestas de los agricultores contra el acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y los países del bloque Mercosur (Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay), que de un tiempo a esta parte se ha convertido en la bestia negra del sector agrícola por la apertura a una competencia que consideran desleal. Desde ayer, y coincidiendo con una reunión 'exprés' que tendrá lugar hoy en Bruselas y que para la Comisión quizá sea la última oportunidad de frustrar la minoría de bloqueo que pretende forzar Francia , el campo ha salido a la calle en varios países del Viejo Continente para presionar a sus respectivos gobiernos. Durante la jornada del jueves hubo movilizaciones puntuales en Bélgica, Alemania, Grecia, Francia y España, y hoy los agricultores polacos amenazan también con hacer lo propio. Como ya se ha avanzado, en nuestro país el epicentro va a volver a estar en Cataluña, comunidad que de nuevo amanece con algunas de sus principales vías cortadas. Según ha informado el Servei Català de Trànsit, desde primera hora permanecen bloqueadas la AP-7 entre Borrassà y Vilademuls (Gerona), la A-2 entre Bell-lloc d'Urgell y Mollerussa (Lérida), las vías de acceso al Puerto de Tarragona, la A-27 y la T-11, la N-II entre Bàscara y Pontós (Gerona), la GI-513 en Cornellà de Terri (Gerona) y la C-16 entre Casserres y Berga (Barcelona). Esto arroja una perspectiva de circulación difícil en Cataluña, ya que el bloqueo afecta a las rutas principales del tráfico rodado de mercancías que conectan con Madrid y Francia . Ayer ya fue un día complicado para la circulación de camiones, tanto es así que la principal patronal del sector llegó a emitir un comunicado amenazando con no salir a la carretera si las Administraciones no controlaban la situación.