La alcaldesa de Burgos, Cristina Ayala, perdió este jueves la cuestión de confianza vinculada a la aprobación inicial del presupuesto de la ciudad para 2026, tras solo recibir el apoyo de los once concejales del Grupo Municipal Popular frente a los 16 de la oposición -cuatro de Vox, su anterior socio, y 12 de los socialistas-, que votaron en contra. La regidora se sometió en el Pleno extraordinario a su segunda cuestión de confianza que va a aparejada a la aprobación inicial de las próximas cuentas después de que en la sesión plenaria del pasado 29 de diciembre la propuesta no salieran adelante, tras el voto en contra de los grupos de la oposición a las cuentas del PP, que gobierna en minoría desde noviembre de 2024, cuando Vox dio su voto negativo a la propuesta del presupuesto municipal del PP, lo que supuso la ruptura del pacto en el Gobierno municipal. Tras el Pleno extraordinario que tuvo lugar, se abrirá un paréntesis de un mes en el que los grupos de la oposición podrían llegar a un acuerdo entre ellos para pactar una moción de censura y presentar a un candidato alternativo a la Alcaldía. Transcurrido ese tiempo de no existir un pacto entre PSOE y Vox, el presupuesto de 2026 quedaría aprobado de manera inicial, informa Ical. Según recoge la Ley Orgánica 5/1985, de 19 de junio, del Régimen Electoral General (LOREG) cuando la cuestión de confianza se vincula a la aprobación o modificación de los presupuestos anuales, como en este caso, «se entenderá otorgada la confianza y aprobado el proyecto si en el plazo de un mes desde que se votara el rechazo de la cuestión de confianza no se presenta una moción de censura con candidato alternativo a alcalde, o si ésta no prospera».