El presidente del Gobierno recibe hoy en La Moncloa al líder de ERC, un inhabilitado Oriol Junqueras cuyos antecedentes penales no representan obstáculo alguno para cruzar las puertas de la sede del poder ejecutivo. Sobre la mesa está la 'financiación singular' de Cataluña que los separatistas pactaron con Salvador Illa para hacerlo presidente; en un cajón quedan las aspiraciones regionales de las ministras que Pedro Sánchez –Pilar Alegría, María Jesús Montero, Diana Morant– utilizó como peones de su estrategia de partido al promocionarlas como candidatas regionales del PSOE. La exportavoz del Gobierno, ahora en plena precampaña aragonesa , va a ser la primera en experimentar en sus carnes el agravio comparativo y las consecuencias de la misma política de privilegios territoriales que hasta hace unas semanas defendió desde La Moncloa. La siguiente será Montero, obligada a explicar en Andalucía las virtudes de una 'singularidad' que solo beneficia a los socios de su secretario general.