El azar es la esencia de la lotería. Y este martes, a las puertas de la administración de 'Tica', en Marín (Pontevedra), que ha repartido buena parte del primer premio de 'El Niño', pudo comprobarse de una manera muy nítida con dos de las agraciadas. Una mujer que, tras estar ingresada en el hospital, compró el décimo con la terminación del día de nacimiento de sus hijos, y otra vecina de la localidad, también premiada, que allí, de casualidad, se encontró con el profesor que, cuando era pequeña, le salvó la vida. «Lo compré hace dos días; antes no pude porque estuve ingresada en el hospital. Quería que fuese un '3', porque mi hijo nació un '13' y mi hija un '3'. Como no había el '13', cogí el '3' finalmente», explica Ariadna a ABC a las puertas de la administración, ante la que se fueron concentrando algunos de los afortunados a los que les habían correspondido algunos de los cien décimos finalmente premiados por la lotera, Peregrina Pereira, el 06703. También ella estaba exultante, porque «veinte millones de euros no se dan todos los días». Tirando de frase hecha, pero siempre tan realista, Ariadna asegura que usará los 200.000 euros del premio —menos impuestos— para «tapar agujeros», ahora que está divorciada. Quiere, sobre todo, «invertir en casa y ayudar a la familia». El azar, por supuesto, hizo también que a otra vecina de Marín que se acercó por la administración le tocara el primer premio. Pero también fue casualidad que hoy allí, precisamente, se haya encontrado con don Julio, el profesor que, cuando solo tenía tres meses, le salvó la vida cuando vivía en la isla de Ons (Pontevedra). Julio ejerció allí de maestro durante tres años. Eran principios de los años 70 y en la isla no había ni médico ni farmacia. La mujer, niña entonces, tenía mucha fiebre y Julio abrió el botiquín para administrarle penicilina. «Usted fue el que me salvó la vida», le ha agradecido ella tras reencontrarse hoy, más de 40 años después. Luego la trasladaron en barco a un hospital de Pontevedra, donde estuvo tres meses ingresada.