Tas un recorrido de dos horas y media entre el barrio de Buenavista y la Puerta de Bisagra, los Reyes Magos de Oriente se bajaron de sus carrozas a la entrada de Casco Histórico de Toledo , donde fueron recibidos por el alcalde Carlos Velázquez y la corporación municipal. El alcalde entregó las llaves de la ciudad a Melchor, quien afirmó que venían de Oriente «cargados de ilusión. Estamos felices de estar aquí en Toledo, pero además de vuestros regalos traemos paz y amor» y recomendó a los niños que se fueran pronto a la cama y que disfrutaran de sus regalos. Con anterioridad a la cabalgata, sus majestades habían visitado a los niños ingresados en el Hospital Universitario de Toledo. Velázquez explicó que Melchor, Gaspar y Baltasar habían llegado a Toledo después de un viaje muy largo «para estar esta noche con nosotros» y les pidió «mucha salud» para este 2026 . La cabalgata fue un éxito. Miles de familias se agolparon a lo largo del recorrido desde la Avenida de Portugal, pasando por la Avenida de Barber, la Reconquista y finalmente Bisagra. A pesar del frío (los termómetros marcaban 2 grados), la cabalgata de Reyes Magos volvió a convertir las calles de Toledo en un escenario de ilusión compartida, tradición y convivencia. No solo los toledanos, sino muchas personas llegadas de municipios cercanos, respondieron con entusiasmo a una de las celebraciones más esperadas de la Navidad, que brilló tanto como el Corpus Christi y se desarrolló con normalidad y una excelente acogida por parte del público. Los niños, muy ilusionados y con cara de sorpresa ante la llegada de los Magos de Oriente, pedían a gritos caramelos y balones, sin afectarles la baja temperatura que reinó en al tarde noche de este lunes. El cortejo real lo abrió la banda de música del Cristo Nazareno Cautivo . Compuesto por nueve carrozas, tres de ellas dedicadas a Sus Majestades los Reyes Magos y otras seis carrozas tematizadas y acompañadas de pasacalles acordes a cada ambientación. El desfile contó con 30 caballos y la participación de más de 550 personas, reforzando una organización en la que trabajaron más de 150 profesionales. Las carrozas de los Reyes Magos iban acompañadas por el grupo de teatro ETR de Toledo, que vistió artísticamente los acompañamientos para mejorar la puesta en escena del año anterior. También los pasacalles se renovaron con el objetivo de seguir superándose año tras año. Se repartieron 6.000 kilos de caramelos a lo largo de todo el recorrido, con tres puntos de apoyo estratégicamente situados para garantizar que «ningún niño se quede sin ellos». Además, el Ayuntamiento de Toledo mantuvo otro año más el compromiso con la accesibilidad y la inclusión, conservando el tramo sin ruido entre el Centro Cívico de Buenavista y Santa Casilda, pensado especialmente para personas con sensibilidad auditiva. Además de hinchables de Aladino y de Toy Story, desfilaron zancudos, carteros reales por si algún niño todavía no había enviado su carta a los Reyes Magos, trenecitos y carrozas del centro comercial 'Luz del Tajo' o del parque comercial 'La Abadía'. También formaban parte del cortejo los coches que luego trasladaban a los Reyes. Blanco el de Melchor, granate el de Gaspar y negro el de Baltasar. Cerraba la comitiva el camión de los bomberos de Toledo , con más de una docena de profesionales y sus hijos, una carroza que sin duda anima bastante la fiesta con música de Navidad y que el público espera cada año con muchas ganas. Tras las palabras del alcalde y del Rey Melchor en el escenario instalado en la Puerta de Bisagra, comenzaron los fuegos artificiales con los que se despidió al cortejo real, que tenía toda lo noche por delante para repartir los regalos a los niños y niñas de la ciudad de Toledo. Una noche de ilusión y expectación entre los más pequeños que esperan con ansia todo el año.