La Guardia Civil ha confirmado que ya ha comenzado la retirada progresiva de asistentes y vehículos de la 'rave' ilegal que se celebra desde hace varios días en el entorno del embalse del Cenajo, en el término municipal de Férez (Albacete). Según las estimaciones actuales, permanecen en la zona alrededor de 1.200 personas, frente a las cerca de 3.500 que llegaron a concentrarse en los primeros días. Fuentes de la Guardia Civil de Albacete han señalado que la salida se está produciendo de forma escalonada de vehículos, muchos con matrícula francesa, y que se mantiene la previsión de que la fiesta ilegal finalice entre mañana y pasado, si no se producen incidencias de última hora. En el enclave continúa desplegado un amplio dispositivo de seguridad, con agentes procedentes de distintas provincias. Durante las últimas horas, según ha informado la Subdelegación del Gobierno en Albacete, no se han registrado incidentes destacables, aunque sí se han llevado a cabo numerosas incautaciones de droga en los controles establecidos en el perímetro de la fiesta. Las autoridades mantienen la alerta ante el riesgo meteorológico, ya que las lluvias y las nevadas podrían provocar una crecida del pantano que dificultara las labores de control o un eventual desalojo. «Nos preocupa que el nivel del embalse pueda aumentar y que el lugar se convierta en una trampa», han insistido fuentes oficiales. Actualmente, unos 300 agentes de la Guardia Civil vigilan los accesos por carretera para impedir la llegada de más vehículos. En los primeros días del evento, muchos asistentes lograron sortear estos controles utilizando caminos rurales que conducen hasta el emplazamiento de la 'rave'. La Guardia Civil ha identificado a algunos de los organizadores del evento, según confirmó a ABC el subdelegado del Gobierno en Albacete, Miguel Juan Espinosa, quien ha precisado que, por el momento, no se ha producido ninguna detención. Desde el instituto armado se ha indicado que, por motivos de seguridad, no pueden facilitar más detalles sobre la investigación en curso. Espinosa ha subrayado que no se trata de una reunión improvisada, sino de «una organización perfectamente estructurada, con cabecillas que se encargan de las ubicaciones, la infraestructura y la puesta en funcionamiento del evento», y ha añadido que el grupo contaba incluso con planes alternativos. «Estamos investigando y puede que estas pesquisas den sus frutos», ha afirmado. Los organizadores de esta 'rave' no comunicada ni autorizada podrían enfrentarse a sanciones por diferentes delitos, que abarcarían desde infracciones medioambientales, al celebrarse en una zona especialmente protegida, hasta vulneraciones de la ley de espectáculos . Además, no se descarta un posible delito de tráfico de drogas, dadas las aprehensiones de estupefacientes realizadas en los controles de acceso. Espinosa tampoco ha descartado que los responsables de esta concentración sean los mismos que organizaron la 'Big Fucking Party 2025', celebrada durante seis días en las inmediaciones del aeropuerto de Ciudad Real. «Si no todos, una gran mayoría son los mismos», ha asegurado. Por su parte, la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) ha criticado el operativo del primer día, al considerar que se subestimó la magnitud del evento. En un comunicado, la asociación denuncia que «la cadena de mando dejó a los primeros intervinientes totalmente vendidos ante una masa hostil», lo que provocó que varios agentes resultaran heridos tras ser atacados con piedras y otros objetos durante la noche del 30 al 31 de enero, en Cordovilla (Tobarra), antes de que el dispositivo se trasladara al embalse del Cenajo.