Andalucía empieza a respirar aliviada tras una noche en vilo por las inundaciones que ha dejado a su paso la devastadora borrasca Francis especialmente en los municipios situados aguas abajo del pantano de Guadarranque, en la provincia de Cádiz, y en las comarcas malagueñas del Guadalhorce y Costa del Sol, donde ha habido que llevar a cabo en torno a medio millar de desalojos, unos preventivos y otros forzados por la crecida del río. Tras una madrugada de gran tensión, parece que ha pasado lo peor del temporal en las citadas zonas y la rápida actuación de las autoridades y, particularmente, de la Junta de Andalucía ha evitado males mayores. El consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias, Antonio Sanz, ha asegurado que la situación de «máximo riesgo» que mantuvo en vilo a miles de familias durante la noche y la madrugada por los efectos de la borrasca Francis «va aminorando». Si la mejora persiste, «pronto» podrían regresar a sus casas los vecinos desalojados de forma preventiva a última hora de este domingo. Se trata de los habitantes de 470 viviendas de las barriadas de Guadarranque, Taraguilla y Estación de San Roque, y la urbanización Guadacorte de Los Barrios, en Cádiz. El responsable autonómico ha declarado en Canal Sur que la «noche ha sido muy intensa» en la zona de la presa de Guadarranque , que llegó a recibir durante la noche una caudal de hasta «300 metros cúbicos por segundo» tras unas lluvias que han dejado una cantidad de agua «equivalente al consumo de todo el Campo de Gibraltar durante cinco meses». «Es una situación histórica de la que no hay prácticamente precedentes en muchísimos años con 160 litros por metro cuadrado en la zona de Guadarranque, 280 litros en Jimena o 290 en Monda», ha explicado el consejero. En la localidad malagueña de Monda se vivió la «situación más peligrosa» por el desprendimiento de un muro sobre un edificio que precipitó la evacuación de una docena de familias «que no van a poder volver a sus casas». En la zona de Guadarraque, en la provincia malagueña, «ha habido una evolución favorable, aunque el río prácticamente ha llegado a su tope para tener que aliviar agua y así va a ocurrir, pero ya no en las magnitudes que anoche se preveían, que eran desde luego muy altas y por tanto con mucho riesgo para la población, porque de 300 metros por segundo se ha pasado a 30 metros por segundo » a primera hora de este lunes, ha expuesto Antonio Sanz. « Lo más importante es que ha dejado de llover y la situación va a ser que va a aliviar, pero en magnitudes que no superarán prácticamente los 10 ó 15 metros cúbicos por segundo, lo cual nos va a permitir que pronto podamos tomar decisión respecto a los vecinos que anoche fueron desalojados», ha explicado el consejero, que ha detallado siete carreteras continúan cortadas en las provincias de Málaga y Cádiz por los efectos de las lluvias. Desde la Junta insisten en mantener la cautela porque la situación sigue siendo «todavía compleja, pero ya sin los riesgos que para la población ha supuesto una noche muy intensa, compleja y con muchas situaciones de riesgo porque ha habido muchos rescates y evacuaciones de población ». Sanz ha recordado que en estos casos de riesgo extremo es «obligatorio atenerse a ciertas normas y evitar comportamientos como acercarse a los cauces o cruzar arroyos, vados o ríos». Por último, Sanz ha querido dejar claro que «el hecho de que haya dejado de llover no quiere decir que haya desaparecido el riesgo, porque las escorrentías están siendo muy potentes y todavía siguen llegando a los embalses », por lo que ha insistido en la necesidad de «evitar los desplazamientos en la medida de lo posible» y ha recordado que la prohibición de cruzar cauces, arroyos y ríos «no es una recomendación, sino una instrucción de obligado cumplimiento».