La plaza de la Virgen de Valencia , como también ocurrió en otros lugares de España, se convirtió en un lugar de celebración por la captura de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos y el «proceso de libertad» que se inicia ahora para conseguir un «gobierno democrático y libre». Los venezolanos que viven en la capital del Turia han pedido a sus compatriotas que no tengan «miedo», que estén «unidos» y «atentos» y que sean «prudentes» ante la situación de su país. La convocatoria, organizada por la plataforma 'España con VZLA - Hasta el final', integrada por colectivos de venezolanos residentes en España, ha contado con el apoyo de representantes de PP y Vox en varias instituciones y con la asistencia de los vicepresidentes del Consell, Susana Camarero, Vicente Martínez Mus y Pepe Díez, junto a los consellers Elena Albalat, Miguel Barrachina y Marciano Gómez. Los venezolanos que viven en Valencia portaron banderas y símbolos de su país, con gritos de «libertad» y «viva Venezuela libre» y con carteles con lemas como 'Más derechos, menos miedo'. La política venezolana Mary Ponte, quien conformó el Frente Amplio Venezuela Libre de la Comunidad Valenciana en 2018 y se incorporó el año pasado al PPCV, defendió que el «liderazgo» de Venezuela debería recaer en el excandidato presidencial opositor Edmundo González y la líder de la oposición venezolana y Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado. Ponte pidió a los venezolanos que tengan confianza en el «liderazgo» que depositaron en sus votos para poder instaurar «un gobierno democrático y libre». «Habrá muchas cosas que no nos van a gustar, tenemos que tenerlo claro, pero empieza un proceso hacia nuestro anhelo más grande: nuestra libertad», proclamó. Asimismo, admitió que hay «temores» por las manifestaciones de Trump , pero remarcó que «es lo que hay» y con lo que tienen que «trabajar». «Claro que quieren nuestras riquezas, pero ¿qué es lo que querían los rusos, los iraníes y los chinos?», añadió. También recordó a las víctimas del «grupo de delincuentes» de Maduro, como su marido al que «asesinaron», y reclamó que «todos estén entre rejas por todo el daño que han hecho en 26 años». Aprovechó para criticar la «complicidad» del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero «con el régimen» y denunciar que «el Gobierno de España hoy se atreve a seguir ignorando nuestra libertad». En el manifiesto de la concentración se defendió que la libertad de Venezuela es una «realidad tangible» tras la «operación quirúrgica» con la incursión militar desplegada por Estados Unidos en Caracas. «No es magia, sino el sacrificio de miles de venezolanos dentro de Venezuela y en el exilio». No obstante, advirtieron que «esto no ha terminado» hasta que no se restablezca plenamente la democracia mediante un proceso «pacífico» . También pidieron «consolidar el apoyo internacional» al pueblo venezolano y han trasladado su apoyo a los ciudadanos de Cuba y Nicaragua como «hermanos de lucha». En declaraciones a los medios, la vicepresidenta Susana Camarero trasladó el apoyo de la Generalitat a los 70.000 venezolanos que viven en la Comunidad Valenciana tras «27 años de dictadura, represión, hambre y crisis humanitaria». «Se abre una esperanza, un momento de cambio, de transición hacia esa democracia que todos exigimos desde hace mucho tiempo, que tiene que ser pacífica, respetando los derechos humanos», aseveró.