Los usuarios de la EMT de Valencia no verán incrementado el precio de los abonos y del bonobús durante el primer semestre de 2026. Así lo ha aprobado este viernes la Junta de Gobierno Local, después de que la alcaldesa de Valencia, María José Catalá, anunciara que el Ayuntamiento asumirá «a pulmón» los 14 millones de euros que previsiblemente dejará de percibir en ayudas estatales al no haber aprobado la ordenanza de Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) antes del 31 de diciembre. Asimismo, la alcaldesa ha asegurado que «los vecinos y vecinas de Valencia pueden estar tranquilos porque no van a sufrir un incremento del precio en el transporte público». Según ha detallado, continuará la gratuidad para la población infantil hasta los catorce años, a través del título EMT Infantil; el descuento del 50 % sobre la tarifa general con EMT Jove, y el del 40% en el Bonobús, Bonobús Personalitzat y MoviEMT. De esta manera, los menores de 30 podrán realizar viajes y transbordos ilimitados en la red por 12,50 euros mensuales con EMT Jove y el Bonobús, cuya tarifa es de 8,50 euros, se podrá adquirir por 5,10 euros. Por su parte, el Bonobús Personalitzat costará 4,10 euros para categoría general y 2,55 euros para la categoría especial. Además, la alcaldesa ha cuestionado la cifra de 150 millones de euros de «la que habla la oposición». «El Síndic de Comptes en su informe hablaba de unos 13 millones de euros, nunca 150. Se habla de 150 millones de euros de forma muy alegre, pero nunca hemos estado en esas cifras». No obstante, el no aprobar la ZBE también supondrá previsiblemente sanciones, a parte de la pérdida de ayudas al transporte. Por otro lado, María José Catalá ha incidido en que desde el Ayuntamiento de Valencia « vamos a pelearlo ante el Ministerio porque pensamos que tenemos argumentos más que suficientes para optar a las ayudas directas al transporte colectivo. De momento, lo que sí que está claro es que el consistorio va a asumir a pulmón la parte del Gobierno de España que no llegue para que nadie sufra un incremento del precio». Preguntada sobre si va a producirse alguna dimisión por no haberse aprobado la ZBE en el plazo estipulado, Catalá ha apuntado que «eso habrá que preguntarlo a los que han votado que no, nosotros hemos votado que sí». A su vez, ha recordado que «el Partido Popular ha hecho el esfuerzo por hacer hasta tres versiones distintas de la ordenanza, así como ha llevado una ordenanza en tiempo y forma, y ha votado a favor de la ordenanza». En esta línea -en referencia a Vox, al PSOE y a Compromís- ha indicado que «las responsabilidades las tendrán que asumir los que han hecho, con su voto, imposible tener una ZBE, no a los que han intentado y votado que sí, a los que han tramitado una ordenanza y a los que han intentado mover sus posiciones hasta el último minuto para alcanzar un acuerdo». María José Catalá también ha incidido en que «ha quedado acreditado que el PP lo ha dado todo en esta negociación, ha intentado hasta el último minuto negociar con todos y que ha habido una negativa de Vox por una cuestión de planteamiento y de la dirección nacional del partido, puro y duro, y de Compromís y el Partido Socialista, porque evidentemente no ha habido ninguna voluntad real de acercarse ni de mejora». En referencia a la moción presentada por Compromís y PSOE este lunes en el pleno ordinario de diciembre, Catalá ha señalado que «una moción no es una ordenanza. Aunque ayer se hubiera aprobado esa moción, no hubiera habido una ordenanza antes del 31 de diciembre». «Una moción política es una declaración de intenciones políticas, no es una ordenanza. La única posibilidad real de tener una ordenanza era aprobar la ordenanza que habíamos tramitado», ha insistido.