Sacarse el carné de conducir es algo que a muchas personas les impone cierto respeto. Pero si durante una práctica ocurre una infracción, ¿de quién es realmente la culpa? Sobre este tema ha hablado recientemente un profesor de autoescuela en el pódcast @talking_tigers , donde ha abordado distintos aspectos sobre cómo aprender a conducir. En un momento de la charla, los presentadores del programa le preguntan de quién es la responsabilidad si un coche de prácticas comete una irregularidad. Según el instructor, toda la responsabilidad recae sobre el profesor. «El control del vehículo lo tengo yo», asegura. En los coches de autoescuela, el docente dispone de pedales propios —freno, embrague y, en algunos casos, acelerador—, por lo que puede intervenir en cualquier momento. Por eso, cuando un agente detiene un coche de prácticas, se dirige siempre al profesor, no al alumno. El propio profesor pone un ejemplo: si un coche de prácticas se pasa un radar, la sanción va a su nombre. «Ya lo hablaremos luego con el alumno, pero yo soy el culpable», comenta entre risas. Lo mismo sucede en los controles de alcoholemia: la prueba se hace al profesor, no al alumno, ya que él figura como conductor legal del vehículo. Incluso si el alumno ha bebido antes de la clase, la responsabilidad sigue recayendo sobre el instructor. «El responsable soy yo», insiste.