La caída del cabello es una de las consultas más frecuentes en dermatología. La preocupación que genera ver mechones en la ducha o al peinarse lleva a muchas personas a buscar soluciones rápidas en suplementos o champús «milagro». Sin embargo, según el dermatólogo Álex Docampo ( @alex.docampo.dermatologo ), gran parte de lo que se vende como tratamiento anticaída carece de eficacia real. En un vídeo publicado en sus redes sociales, Docampo avisa que antes de buscar remedios, lo más importante es diferenciar entre caída de pelo y pérdida de pelo real . Docampo explica que muchas personas confunden una caída temporal con una alopecia. Y la diferencia es clave. La caída de pelo o efluvio se manifiesta al notar que el cabello se desprende en mayor cantidad de lo habitual. Puede verse una coleta más fina, pero sin calvas ni pérdida de densidad marcada. La pérdida de pelo o alopecia , en cambio, aparece cuando se observan zonas despobladas, entradas más evidentes o una raya del cabello cada vez más ancha. En este caso, sí es necesario acudir al dermatólogo para iniciar un tratamiento específico. El especialista insiste: «Primero tienes que asegurarte de que lo que tienes es solo una caída y no una pérdida de pelo». Detectar correctamente la causa es el paso fundamental antes de gastar dinero en productos que no ofrecen solución. La caída capilar suele estar relacionada con un proceso natural del ciclo del pelo. El dermatólogo lo explica en el vídeo: «el cabello tiene un recambio constante, y en determinados momentos este ciclo se acelera» . El resultado es que parece que perdemos mucho pelo, cuando en realidad se trata de un proceso pasajero. Entre los factores más comunes que pueden desencadenar un efluvio telógeno se encuentran: Lo importante, según Docampo, es recordar que en la mayoría de los casos la caída se resuelve sola en unos meses . Uno de los puntos más llamativos de las declaraciones de Docampo es su postura sobre los productos más comercializados contra la caída del pelo. El dermatólogo afirma con rotundidad que los champús anticaída no tienen eficacia demostrada. Pueden limpiar el cabello o mejorar su aspecto, pero no frenan la caída. En cuanto a las vitaminas , la realidad es parecida. La mayoría de personas con caída capilar no tienen déficits nutricionales. «Muchas chicas creen que las vitaminas les han curado la caída, pero en realidad el problema se habría resuelto solo con el tiempo, las tomaran o no», asegura. Solo en casos concretos en los que la caída se prolonga durante muchos meses puede ser necesario hacer analíticas y suplementar algún nutriente. El mensaje de Docampo se resume en tres pasos prácticos: Aunque pueda resultar frustrante, la mejor estrategia suele ser no obsesionarse . El estrés añadido, advierte el especialista, puede incluso empeorar el problema. Y es que la caída del cabello es un proceso natural y, en la mayoría de los casos, temporal. La clave está en distinguir entre un episodio pasajero y una alopecia real que requiere tratamiento médico. Los champús y vitaminas que se venden como soluciones rápidas rara vez cumplen lo que prometen. « No te dejes llevar por el marketing , confía en un diagnóstico profesional y, sobre todo, ten paciencia», afirma Álex Docampo. Tu pelo probablemente volverá a recuperar su ritmo normal sin necesidad de remedios costosos.