El agua sigue siendo el factor principal que guía la compraventa de fincas rústicas dedicadas a la producción agraria en Córdoba . La posibilidad de poder contar con recursos hídricos de forma segura es un aspecto muy importante en una provincia que suele padecer periódicamente largos ciclos temporales de sequía que ponen en jaque a los cultivos. Así lo pone de manifiesto el último informe de Precios Anuales de las Tierras de Uso Agrario en Andalucía correspondiente a 2024, que ha sido publicado recientemente por la Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural y al que ha tenido acceso ABC. En lo que se refiere al subsector primario más importante por superficie y volumen de producción , el estudio destaca el hecho de que el valor medio de la hectárea de una explotación de olivar de regadío se incrementó el año pasado un 8 por ciento, cuatro veces más que lo que subió en el ejercicio anterior, hasta un total de 30.548 euros. Es la segunda cantidad más elevada en la comunidad autónoma, solo por detrás de la de la Málaga, donde se alcanzan los 32.285 euros. Por su parte, la variedad de secano se mantuvo inalterable y se quedó en los 17.864 euros por cada 10.000 metros cuadrados. La delegación nacional de fincas rústicas de la tasadora Tecnitasa se encuentra en Córdoba. Su director técnico, Luis López Crespo, aseguró que «desde hace algunos años se han pagado auténticas locuras por una explotación de olivar superintensivo, con operaciones que, incluso, han llegado a los 65.000 euros por hectárea, aunque en los últimos meses parece que se ha parado algo ese interés». Este experto indicó que los principales compradores de tierra siguen siendo grupos de inversión y grandes empresarios locales ligados a otras actividades distintas al campo. «Ahora centran sus miras en aquellos cultivos que ofrecen una mayor rentabilidad, como es el caso de los productos hortícolas, o los cítricos, muy presentes en la zona de la Vega del Guadalquivir», apuntó. No en vano, tanto las tierras de huerta como las destinadas a la naranja son las más caras según el informe del Gobierno andaluz . Concretamente, en el primer caso la cotización media para acceder a estas plantaciones se situaba en 2024 en los 74.122 euros por hectárea, aunque esta cifra sufre un leve descenso interanual del 2 por ciento. La bajada fue del 3 por ciento a relación a los cítricos, con un valor tipo de 40.331 euros. También están en unos niveles muy altos las tierras arables de regadío, que experimentaron el año pasado un encarecimiento del 9 por ciento, llegando a rozar los 29.000 euros. Es llamativo el caso de viñedo de secano . Son conocidos los problemas endémicos que arrastran las plantaciones encuadradas en la Denominación de Origen Protegida (DOP) Montilla-Moriles con continuas pérdidas de superficie en los últimos 40 años hasta quedarse ya por debajo de las 4.000 hectáreas. Sin embargo, el precio de estas explotaciones registró un alza del 18 por ciento. Para López Crespo hay dos posibles causas de este crecimiento. Por un lado, estas explotaciones se pueden transformar fácilmente y convertirse en olivar, un cultivo más atractivo en términos de rentabilidad. También puede ser debido en su opinión, a la ley de la oferta y la demanda por el hecho de que el área de viñedo es ya muy reducida. También destaca el incremento del 15 por ciento del valor de las áreas de pastizal , aunque su cifra absoluta es muy pequeña en comparación al resto de productos al situarse la hectárea en 3.209 euros. «La ganadería del Norte de Córdoba lleva un año y medio fabuloso con precios del porcino y el vacuno que han experimentado aumentos muy destacados», según indicó el representante de Tecnitasa. En el otro lado de la balanza se encuentran cultivos, como es el caso de la almendra , con «una situación desastrosa», según López Crespo, por la imposibilidad que tienen sus productores para hacer frente a las enfermedades debido a las limitaciones impuestas por la Unión Europea y el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación en el uso de fitosanitarios.