Por muy contradictorio que parezca, cuando precisamente todo está al 100% de ilusión y ganas, supuestamente, ¿yo voy y recomiendo iniciar al mismo tiempo un tratamiento de pareja? Pues sí y además me parece necesario . Obviamente la primera razón para ir al psicólogo conjuntamente y de mutuo acuerdo, necesario siempre, es cuando las cosas no van bien o van muy mal , y en este último caso ya poco se puede hacer a excepción de visitar a un abogado. Una reconciliación se inicia o con todas las ganas e ilusión o con intereses de conseguir algo o evitar algo por lo menos por una de las partes. Eso el psicólogo lo detecta con bastante facilidad. Aquí en este último caso no empezamos bien. Intereses de por medio anticipan futuros conflictos y no tardando mucho porque el amor no es el motor de la reconciliación. La tan famosa frase «empezamos de cero» no es posible. Es imposible empezar de cero. Puede ser una intención en el sentido de «voy a intentar cambiar lo que creo y me dices que debo cambiar, pero aun con convencimiento de ello, es imposible partir de cero. ¿Por qué? Porque ya la pareja se conoce de tiempo, ha adquirido hábitos de comportamiento y hasta incluso de manipulación sutil e inconsciente o adrede, hay respuestas automáticas a actitudes del otro, hay pensamientos «adivinatorios» sobre el por qué el otro hace o no hace ciertas osas, hay conductas para llamar la atención, hay costumbres en las formas y circunstancias de enfadarse, no se tiene costumbre de hablar o no se hace correctamente ni con eficacia y casi siempre con reproches con lo que el otro está a la defensiva y no solo no resolvemos nada, sino que empeoramos y ponemos en marcha estrategias habituales de cada uno para castigar al otro por ejemplo... y podría seguir poniendo muchos más ejemplos. Empezar de cero es solo una intención pero no una realidad. Con un chute de recuperación de algo perdido, como la pareja a quien se quiere, o de la que se tiene dependencia emocional, o del miedo a estar solo o a cambiar la rutina... muchas personas luchan por mantenerse donde están a cambio de lo que sea, pero ese algo por lo que se dice que se va cambiar, si no es con convencimiento y con amor, dura como mucho dos meses. Y pasado ese tiempo, todo vuelve a lo mismo, siempre, os lo aseguro. Llevo viendo parejas muchos años y se repite. Las personas no cambian nunca. ¡Nunca! Podemos esforzarnos en algo con el chute que antes decía de la recuperación de tu pareja, puedes ser más permisivo y más tolerante bajo los efectos de la vuelta a estar con ella o él, pero si no resuelves en la consulta de un psicólogo , resolvemos, lo que antes fallaba, no habrá reconciliación efectiva ni duradera y el malestar y las idas y venidas tóxicas, serán protagonistas de vuestra historia de «amor». Así que si realmente queréis reiniciar una bonita y buena relación de pareja, empezando casi de cero, lo ideal es hacerlo con un psicólogo especialista en parejas. Desde el principio hay que empezar a cambiar con asesoramiento de cómo hacerlo, de qué sí cambiar y cuando, del papel de hablar, de cómo hacerlo, de respetar los tiempos del otro en esta comunicación que incluye, además, reforzarse en los que nos gusta del otro y no solo en lo que les pedimos a cambiar.... Hay que aprender tolerancia, respeto del otro y hacia nosotros mismos, hay que aprender a poner límites con cariño y sin que el otro se sienta agredido u obligado. Así que. aunque nunca te hubieses planteado esto, como ves, si te importa realmente reestructurar y reavivar lo que sí tiene solución, la consulta a un especialista y la vuelta a la pareja entre los tres es la forma ideal.