La Policía refuerza su hipótesis de que el asesinato de una mujer de 61 la tarde del viernes en Vilagarcía de Arousa (Pontevedra) fue un matricidio. Es decir, que habría sido su hijo el que acabó con su vida. Después del crimen, el joven, de 22 años, se tiró por ventana. Permanece ingresado en muy grave en un centro hospitalario. Los hechos sucedieron en la céntrica calle Duque de Rivas de la localidad arousana sobre las 18.30 horas del viernes. Fue un familiar de ambos el que dio la alerta. Cuando llegó al domicilio, que madre e hijo compartían, se encontró el cuerpo de la mujer boca abajo y rodeado de sangre. Según fuentes policiales, y a falta del resultado de la autopsia, la primera valoración constató que el cuerpo de la víctima presentaba heridas de arma blanca. La investigación descarta en estos momentos la participación de alguna tercera persona. Después de, presuntamente, matar a su madre , el joven se arrojó por la ventana –un tercer piso–. Resultó herido de gravedad y, todavía consciente, fue trasladado en ambulancia al Hospital comarcal de O Salnés, de la misma localidad. Luego, por la gravedad de sus heridas, fue derivado a la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo. Tiene politraumatismos, fracturas diversas y shock hemorrágico. El Ayuntamiento de Vilagarcía de Arousa ha declalado, desde este sábado al mediodía, dos días de luto oficial, con las banderas del Consistorio ondeando a media asta. La víctima era trabajadora del Servizo de Axuda no Fogar (SAF). El alcalde, Alberto Varela, ha expresado su pésame a la familia y ha mostrado todo el apoyo del ayuntamiento arousano.