Comer no solo implica alimentarnos y darle nutrientes a nuestro cuerpo para tener energía. Más allá de la función fisiológica, esta acción permite disfrute, deleite del paladar e, incluso, en algunas ocasiones se puede convertir en toda una experiencia. Responsables de ello son los chefs que crean y sostienen la gastronomía, en el caso de España, aportando vanguardia y nuevas creaciones pero también sabiendo mantener la tradición y las recetas clásicas que tanta gloria aportan a la cocina de nuestro país. Clave de ello son las materias primas, ingredientes y combinación de sabores que persisten al paso de los años y siguen manteniendo lo mejor de la comida mediterránea y local de los pueblos y ciudades españolas, ya que cada zona del país tiene sus delicias propias. Además de la cocina de cada hogar, los bares y restaurantes son una gran ventana a la gastronomía española, de la que disfrutamos tanto los propios habitantes locales como las personas extrajeras que vienen a disfrutar de uno de los tipos de cocina más alabadas del mundo. Dando fe de ello, el chef estadounidense Max Rosenberg, que ahora vive en Madrid, ha compartido en un TikTok para la revista Bon Appétit cuáles son sus tres bares favoritos en la capital , y puede que muchos se sorprendan con sus elecciones, pues no ha optado por locales modernos y de estrella Michelin, sino por bares castizos y de toda la vida. Max comienza presentándose y exponiendo que va a comentar varias de las mejores comidas que ha tenido en Madrid mientras vive en esta ciudad. «Un sitio que me encanta es Casa Emilio », revela, contando que le pilla cerca del barrio y que empieza el día en este bar, se pide un vermú, una tapa y una gilda : «Si tomas un vermú antes de comer no te vas a emborrachar, solo te abrirá el estómago y hará que te pongas expectante por la comida que está por llegar», afirma. Para seguir, el chef confiesa que uno de sus platos favoritos de España son las zamburiñas : «Fui a O'Grove a probarlas. Tradicionalmente se sirven en la mitad de una concha y se cocinan con ajo, perejil y aceite de oliva. Están deliciosas». La siguiente parada de Max es el Bar Boquerón , donde se pide otro plato que considera una delicatessen, los percebes , de los que indica que hacen de la experiencia todo un lujo con sabor a mar: «Es una delicia comerlo» , indica. Por último, el chef expone el tercero de sus bares favoritos, en este caso concreto por sus tostas. « En el Bar Cervecería El Greco sirven tostas y, personalmente, mi favorita es el matrimonio. Es una combinación de anchoas y boquerones », explica Max mientras lo define como un «armonioso bocado» y expone que este tipo de tostas con pescado son una parte importante de la gastronomía española.