«Inglaterra es bella y melancólica. Yo no conozco, a decir verdad, muchos países; pero me ha surgido la sospecha de que Inglaterra es el país más melancólico del mundo», que escribió Natalia Ginzburg. Desde luego, después de siglos y guerras y libros y programas de televisión podemos fardar de haber creado una suerte de 'starter pack' para cada ciudadano del mundo según su país de procedencia, en ese insospechado afán nuestro por congelarlo todo en una instantánea, invariable e incontestable. Pero, efectivamente, el británico Brendan Chaplin nos lo recuerda: la realidad siempre supera a la ficción. Afincado al sur de Barcelona desde 2023, compartió hace algunos meses en su canal de YouTube su experiencia y la de su familia tras cambiar Inglaterra por España . «Tuve suficiente dosis de Reino Unido: mal clima, impuestos altos, alto coste de vida... Todo eso estaba afectando a mi salud mental y a la de mi mujer. Además, queríamos regalar a nuestros hijos la oportunidad de conocer un nuevo idioma y crecer con él». En sus redes, el tipo no cesa de proclamar eso del arte de vivir —«vivir deliberadamente»—; insiste en apreciar los «pequeños momentos», viajar y disfrutar. Trabaja con fragancias, apuesta por el «crecimiento personal» y le gustan los relojes. «Nuestra vida aquí es como nunca la hubiera imaginado. También me pasa con el clima: jamás hubiera imaginado tener 250 días de sol al año ... Y eso que también hay buena cantidad de lluvia». Por supuesto, Chaplin asegura echar de menos a su familia y a sus amigos, pero, en la práctica, «vivir en España y tener familia en Leeds o Londres no implica más distancia real que vivir en esas ciudades sin coincidir». A modo de conclusión, y 18 meses después de su mudanza, Brendan Chaplin asegura estar encantado con su nueva forma de vida. No es perfecto, según matiza, pero « lo que se obtiene aquí es realmente bueno ».