El presidente del Consorcio y alcalde de Toledo , Carlos Velázquez, ha anunciado este miércoles un protocolo general de actuación con la Empresa Municipal de Suelo y Vivienda (EMSV) que establece, por primera vez, la colaboración entre ambas instituciones para la rehabilitación de edificios residenciales privados y abandonados del Casco Histórico y convertirlos en viviendas . Esta actuación, que «se firmará en los próximos días», contempla de manera inicial un mapa de 150 inmuebles en desuso en el barrio viejo . Serán destinatarios de ella, aquellas personas que hayan heredado de sus familiares viviendas en el Casco y que ahora no viven en la ciudad, o que son propiedad de distintas personas «que hacen complicado poder llegar a acuerdos». «Nuestro objetivo es que el Casco se llene de vida y no se convierta en un museo por lo que supondrá un antes y un después en el resto de ciudades con Consorcio, como Santiago de Compostela o Cuenca», aseguró Velázquez en la presentación de este proyecto. El gerente del Consorcio, Jesús Corroto, indicó que a este plan se presentaron siete edificios a concurso entre los años 2021 y 2022. De ellos, fueron seleccionados dos, uno en el callejón de los Niños Hermosos y otro en el de San Pedro. Asimismo, destacó la importancia de que exista una «cooperación, coordinación y colaboración entre Administraciones para lograr una gestión efectiva y armoniosa de los recursos y proyectos, especialmente en temas relacionados con el patrimonio, urbanismo y desarrollo sostenible» El plan se iniciará con los trabajos de rehabilitación en el inmueble del callejón de San Pedro que ya tiene desarrollado su proyecto arquitectónico. Se construirán seis viviendas que tendrán «precios asequibles» y contarán con una inversión cercana a los 1,3 millones de euros . «Hay que tener en cuenta que son edificios con un alto valor patrimonial que están en unas condiciones, en algunos casos, bastante lamentables, por lo que la inversión que hay que hacer es considerable», indicó el gerente de la EMSV, José Manuel López. En esta línea, recalcó el «papel esencial de la institución» que hace de promotor y constructor, y por su parte, el Consorcio asume la dirección de obra de los proyectos adaptados a la normativa de Patrimonio y con las subvenciones. La iniciativa parte de un estudio de parcelas del Casco histórico elaborado por la Sección de Vivienda del Consorcio que, desde 2019, ha analizado las 2.843 parcelas catastrales incluidas en el ámbito protegido por el Plan Especial del Casco Histórico (PECHT). Su última actualización, realizada en 2024, ha detectado un importante volumen de patrimonio edificado sin uso: 83 inmuebles en diverso grado de ruina, 131 edificios desocupados y 23 solares vacantes. Las entidades firmantes trabajarán conjuntamente en la selección de inmuebles, definición de criterios de valoración y tramitación de posibles ayudas para la redacción de proyectos de rehabilitación. Además, se prevé la creación de una Comisión Mixta de Seguimiento, compuesta por representantes de ambas instituciones, para garantizar la correcta interpretación y desarrollo del acuerdo, que tendrá una vigencia inicial de cuatro años, prorrogable por periodos cuatrienales.