En pleno corazón de Córdoba se encuentra la Facultad de Derecho y Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad de la ciudad califal. Se trata de un edificio que data del siglo XV y ha sido, a lo largo del tiempo, convento, hospital, hospicio, cuartel militar y ahora centro universitario. Sin embargo, su historia oculta una dimensión más oscura, una herencia que no aparece en los libros convencionales –si en los de misterio-: el de los fenómenos paranormales. Durante el pasado mes de abril, una serie de extraños sucesos ha vuelto a sacudir la rutina del edificio situado en la calle de la Puerta Nueva. Trabajadores y estudiantes han empezado a hablar de nuevos hechos sucedidos en su interior. La historia más reciente la protagoniza una limpiadora que pudo vivir una experiencia que, según dice, «la cambiará para siempre». «Iba barriendo el pasillo que da a las aulas cuando sentí que el ambiente se helaba . Pensé que había saltado el aire acondicionado, pero todo estaba apagado. Entonces escuché claramente el sonido de pasos, pero no unos pasos normales, sino como arrastrando los pies, como si alguien caminara descalzo sobre la piedra. Miré hacia el fondo y allí estaba. Una mujer, de cabello largo, moreno, con un camisón antiguo. La reconocí al instante. Era la dama del camisón, la misma de la que tanto se habla… Nunca creí en esas cosas, hasta esa noche». El caso de esta limpiadora se suma a otros tantos que se han ido documentando a lo largo de las décadas. Apariciones, objetos que se mueven solos, bajadas abruptas de temperatura, puertas que se abren sin razón y psicofonías son solo algunos de los hechos que alimentan el expediente paranormal del edificio. La historia del inmueble bien podría ser el argumento de una película de terror. Fundado originalmente como el Convento del Carmen de los Carmelitas Descalzos, fue escenario del horror durante la invasión napoleónica de 1808, cuando las tropas del general Dupont asaltaron Córdoba y convirtieron el convento en cuartel militar. Años después, el edificio acogió funciones de hospital materno-infantil y psiquiátrico, usos que dejaron profundas huellas de sufrimiento humano. Algunas leyendas sostienen que la conocida «dama del camisón» es el espíritu de una mujer que murió durante un parto traumático en aquella época. En abril de 2025, el fenómeno volvió a tomar protagonismo cuando se captaron esferas luminosas en uno de los pasillos del ala norte. Aunque algunos sugieren que podría tratarse de una distorsión óptica, expertos en imagen no han sabido explicar con certeza qué se grabó esa noche. Un vigilante nocturno, quien pidió mantener su identidad en el anonimato, también vivió una experiencia estremecedora hace solo unas semanas: «Fui a revisar las luces de la planta superior porque se encendieron solas. Cuando llegué, todas las luces se apagaron de golpe, y escuché claramente un llanto dentro del aula. Me acerqué, pero no había nadie». A estos testimonios se suman los de estudiantes que aseguran haber sentido presencias mientras estudiaban hasta tarde o haber presenciado cómo los libros se caían solos… Hay quienes prefieren no tentar a lo desconocido y estos hechos son tomados de forma positiva por los responsables del centro que, incluso, han permitido investigaciones y rutas por su interior con público. En 1998, un equipo de investigación liderado por el investigador José Luis Tajad a llevó a cabo una exhaustiva exploración del edificio durante una noche entera. Grabaron psicofonías que contenían frases como «Os voy a matar» (audible solo al reproducirla al revés) y obtuvieron fotografías que inexplicablemente salieron todas veladas. Y mientras tanto, el edificio sigue ahí, majestuoso, silencioso durante el día y vivo por la noche, como si aún guardara memoria de sus siglos de dolor, muerte y oscuridad. Quizás no sea casual que la Facultad de Derecho, dedicada a las leyes humanas, esté plagada de casos que desafían las leyes naturales. Quizás la justicia del más allá se siga impartiendo en sus pasillos. Quizás, en abril de 2025, Córdoba nos está recordando que hay cosas que la razón aún no puede explicar. ¿Te atreverías a recorrerla solo al anochecer? Muchos ya no vuelven a mirar sus aulas de la misma forma. *Si has vivido alguna experiencia extraña no dudes en escribirnos y contárnosla a contacto@josemanuelgarciabautista.net