Protección Civil ha prohibido el baño en tres playas de Barcelona situando el foco de la alerta en la comarca del Garraf, concretamente en el municipio de Cubelles , debido a la calidad del agua este viernes al mediodía. En concreto, se ha colocado la bandera roja en las playas de la Mota de Sant Pere , les Salines y les Gavines , tal y como ha informado Protección Civil a través de una publicación en la red social 'X', recogido por Europa Press. En el comunicado se insta a la población a consultar el visor del estado de las playas de la Generalitat para obtener información actualizada. De las 236 playas catalanas, 3 están con bandera roja; 76 con bandera verde; 150 con bandera amarilla y 7 con bandera gris. Este episodio de contaminación no es un hecho aislado surgido de la nada, ya que sus raíces se hallan en los recientes fenómenos meteorológicos extremos que azotaron Cataluña el pasado fin de semana, según ha informado 'Catalunya.cat'. Una Depresión Aislada en Niveles Altos ( DANA ) descargó lluvias torrenciales que provocaron, entre otras cosas, el desbordamiento del pantano de Foix. El río, que desemboca directamente en el litoral de Cubelles, experimentó una crecida descomunal, arrastrando a su paso una gran cantidad de lodos , vegetación , residuos y carga orgánica . Este vertido masivo al mar es la causa directa de la alteración en la calidad del agua. Aunque el mar tiene una gran capacidad de autodepuración, la magnitud del arrastre ha provocado que, casi una semana después, los niveles de contaminación sigan siendo preocupantemente altos. De hecho, estas mismas playas, junto a las de municipios vecinos como Cunit o Vilanova i la Geltrú , ya sufrieron cierres intermitentes en los días posteriores a la tormenta. La alerta de hoy confirma que la « resaca « de la DANA sigue teniendo consecuencias directas en la costa. Cuando se habla de «mala calidad del agua» en este contexto, generalmente se hace referencia a la presencia de bacterias de origen fecal, como la Escherichia coli (E. coli) o los enterococos intestinales. Estos microorganismos , presentes en las aguas residuales y arrastrados por las riadas, son indicadores de contaminación y suponen un riesgo para la salud de los bañistas . Ignorar la bandera roja y sumergirse en estas aguas puede acarrear consecuencias molestas, tales como infecciones gastrointestinales , otitis , conjuntivitis o irritaciones cutáneas . Por ello, las autoridades insisten en la importancia de respetar la prohibición hasta que los nuevos análisis confirmen que los parámetros han vuelto a la normalidad y el baño es seguro de nuevo .